FCC absuelve a Bad Bunny tras revisión exhaustiva de su show en el Super Bowl
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos ha cerrado oficialmente la investigación sobre la actuación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, celebrado el pasado 8 de febrero. Tras recibir denuncias por supuesta indecencia, el regulador solicitó a la cadena NBC las transcripciones completas de la presentación, las cuales fueron analizadas minuciosamente por la comisionada Anna Gómez.
Análisis detallado y conclusión sin sanciones
En un comunicado, Gómez confirmó que revisó cuidadosamente las transcripciones, que en su mayoría estaban en español, y no encontró ninguna violación de las normas federales de decencia. "Las revisé cuidadosamente y no encontré ninguna violación de nuestras normas ni ninguna justificación para acosar a las emisoras por una actuación en directo estándar", declaró. Como resultado, la FCC ha descartado imponer multas o revisar las licencias de emisión de NBC, poniendo fin al proceso a menos que surjan nuevas pruebas.
La investigación se inició luego de que el legislador republicano Randy Fine sugiriera que Bad Bunny había utilizado expresiones inapropiadas en español durante su show, instando a la FCC a considerar sanciones. Además, el expresidente Donald Trump reaccionó en redes sociales, calificando la presentación como "una afrenta a la grandeza de Estados Unidos" y criticando que se realizara principalmente en español, con comentarios como "Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo".
Un hito histórico en audiencia y representación cultural
Más allá de la controversia, la actuación de Bad Bunny en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, marcó un récord significativo. El artista puertorriqueño se convirtió en el primer latino en protagonizar en solitario el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, consolidando su presencia en uno de los eventos más vistos del mundo. De acuerdo con cifras oficiales, su show alcanzó una audiencia de 135.4 millones de personas, superando el registro del año anterior de Kendrick Lamar y posicionándose por encima de presentaciones icónicas como las de Michael Jackson, Rihanna y Lady Gaga.
El espectáculo incluyó varios de los éxitos más reconocidos de Bad Bunny, acompañado de referencias sociales y culturales que reforzaron su identidad. Además, contó con momentos especiales y la participación de figuras invitadas como Lady Gaga y Ricky Martin, añadiendo diversidad y potencia al evento.
Polarización política y cultural en torno al evento
El show de Bad Bunny fue interpretado como un hito cultural para la comunidad latina en Estados Unidos, pero también generó tensión política. Mientras sectores progresistas celebraron la inclusión de un espectáculo en español como un reflejo de la diversidad del país, figuras republicanas cuestionaron la decisión de la NFL de elegir al artista. Sectores conservadores criticaron duramente el contenido, señalando que algunas letras y coreografías eran "inapropiadas" para la televisión abierta, aunque la FCC ha validado que no hubo infracciones.
Con la resolución de la FCC, el caso queda cerrado, sin planes de continuar con una revisión más amplia. Esto reafirma la legalidad de la actuación y pone fin a un capítulo que destacó las divisiones culturales y políticas en torno al entretenimiento masivo.