El esperado reinicio de la franquicia de Harry Potter en formato de serie para televisión ha comenzado su producción envuelto en una nube de expectación, nostalgia y, lamentablemente, delincuencia. Lo que debería ser un proceso creativo centrado en recrear el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería se ha convertido en una pesadilla para Warner Bros. Discovery, debido a una serie de robos sistemáticos que han puesto en jaque a la seguridad del set.
Robo de varitas y escobas en el set
Informes recientes indican que la producción ha sufrido la pérdida de objetos icónicos, desde varitas talladas a mano hasta las indispensables escobas voladoras que utilizan los jugadores de Quidditch. El robo de estos artículos pareciera un titular de El Profeta, el periódico mágico de la saga de libros; sin embargo, se trata de una realidad de delincuencia, donde el objetivo principal no es el dinero en efectivo, sino la utilería. Personal cercano a la producción del show reportó la desaparición de múltiples prototipos de varitas que estaban destinados a los personajes principales y secundarios.
Estas no son versiones de plástico que se pueden comprar en una tienda de regalos; son piezas únicas, equilibradas para el movimiento de los actores y con acabados que simulan diferentes tipos de maderas mágicas. Su valor en el mercado negro de coleccionistas podría alcanzar miles de dólares. Además, también se han reportado robos de escobas utilizadas para los juegos de Quidditch, equipadas con monturas especiales para los efectos visuales y mecánicos, lo que las hace extremadamente costosas de producir. Estos artículos están diseñados con un nivel de detalle milimétrico para satisfacer las exigencias de la alta definición contemporánea.
Medidas tecnológicas antirrobo
Ante la ola de delincuencia, Warner Bros. ha decidido que la vigilancia humana ya no es suficiente. Según fuentes cercanas a la producción, se ha tomado la decisión de instalar microchips de seguimiento GPS en cada pieza importante de utilería. Esta medida busca convertir cada escoba y cada varita en un dispositivo localizable en tiempo real. Si una escoba sale del perímetro del estudio, se activa una alerta que permite a las autoridades rastrear su ubicación exacta. Además, el chip actúa como un elemento disuasorio, pues si los objetos están marcados, el valor de estos en el mercado de reventa cae drásticamente, ya que cualquier coleccionista serio evitaría comprar un artículo que podría llevar a la policía directamente a su casa.
Además de los chips, se ha reforzado el cordón de seguridad en los estudios de Leavesden y otras locaciones exteriores. Se han instalado más cámaras de visión nocturna y se ha incrementado el número de guardias de seguridad que patrullan las áreas de almacenamiento de utilería. El caos generado por estas desapariciones no solo afecta el presupuesto de la serie, de aproximadamente 125 millones de dólares por temporada, sino también el cronograma de filmación. Cada objeto robado debe ser replicado nuevamente, lo que implica horas de trabajo artesanal y retrasos en las escenas que requieren dicha utilería. No es la primera vez que una serie de alto calibre sufre robos; The Crown de Netflix y The Mandalorian de Disney+ también han pasado por incidentes similares.
Estreno de la serie
La primera temporada de Harry Potter llegará a HBO Max el 25 de diciembre de 2026.



