Altares minimalistas en Día de Muertos desatan debate sobre identidad cultural
Con la llegada de octubre, los preparativos para el Día de Muertos tradicionalmente llenan hogares, escuelas y espacios públicos de vibrante color, aromas característicos y memoria colectiva. Sin embargo, este año ha surgido una polémica inesperada alrededor de una nueva tendencia: los altares de muertos minimalistas, también conocidos como "aesthetic" o "clean look", que prescinden del colorido tradicional para adoptar paletas neutras y una estética de revista decorativa.
Críticas en redes sociales: ¿blanqueamiento cultural?
Lejos de pasar desapercibida, esta moda ha sido severamente criticada en plataformas digitales como TikTok, Instagram y X, donde usuarios y creadores de contenido denuncian lo que consideran un intento de "blanquear" una celebración profundamente mestiza y simbólica. La conversación ha escalado rápidamente, pues para muchos mexicanos, no se trata solo de decoración, sino de identidad cultural y memoria histórica.
El Día de Muertos ha sido reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, caracterizándose por altares repletos de elementos significativos: flores de cempasúchil naranja, veladoras, papel picado multicolor, alimentos típicos y objetos personales de los difuntos. Cada componente tiene un significado profundo dentro de la tradición.
"Es como si quisieran convertir el altar en un mueble de sala", expresó un usuario en redes sociales. "Le están robando el alma a una celebración tan hermosa. México es color, sabor, olor. ¿Por qué quitarle eso?"
¿Moda pasajera o gentrificación cultural?
Los críticos de esta tendencia no solo la ven como una cuestión de estética, sino como un fenómeno de gentrificación cultural: tomar elementos de una tradición popular para adaptarlos a un estándar visual eurocentrista, elegante y profundamente ajeno a sus raíces.
El influencer mexicano Manu Styling lo expresó directamente: "Es un blanqueamiento literal y simbólico de las ofrendas. Le quitan todo lo que las hace nuestras para vender una versión más 'bonita' a ojos extranjeros o de clases sociales que ven lo popular como feo".
Muchos analistas señalan que esta tendencia se enmarca dentro de una corriente más amplia de obsesión con el "clean look" en moda, decoración e incluso celebraciones tradicionales. Esta estética privilegia la neutralidad visual, lo pulcro y lo homogéneo, valores que contrastan marcadamente con la tradición colorida y simbólica del Día de Muertos.
El maximalismo mexicano como respuesta
La crítica a los altares minimalistas ha servido para poner en valor el maximalismo mexicano, una estética basada en la abundancia, la mezcla de colores, texturas y símbolos. En la cultura mexicana, "más es más", y esto se refleja tanto en el arte popular como en sus tradiciones más arraigadas.
El altar de muertos tradicional representa un acto de amor, memoria y abundancia espiritual, donde saturar el espacio con elementos no constituye exceso, sino un símbolo de bienvenida, respeto y esperanza hacia los seres queridos que han fallecido.
Decenas de internautas han hecho un llamado a honrar la memoria de quienes ya no están con los colores, aromas y representaciones que por siglos han sido parte esencial de la cultura e identidad mexicana, recordando que el Día de Muertos no necesita filtros ni paletas de diseño foráneas para mantener su profundo significado cultural.