Erika Morales, con mirada firme, encarnará a María en la Pasión de Iztapalapa 2026
Erika Morales será María en la Pasión de Iztapalapa 2026

Erika Morales Asume el Desafiante Rol de María en la Pasión de Iztapalapa 2026

Erika Yasmín Morales, una joven de 23 años originaria del Barrio de San Miguel en la alcaldía Iztapalapa, ha sido seleccionada para interpretar a María en la 183 Representación de la Pasión de Cristo durante la Semana Santa de 2026. Este papel protagónico representa un significativo reto emocional y artístico para ella, quien compartió sus reflexiones sobre la responsabilidad de transmitir el profundo dolor materno en esta tradición centenaria.

El Proceso Competitivo y los Requisitos para Encarnar a María

El proceso de selección para el personaje de María fue altamente competitivo, con Erika compitiendo contra otras 24 aspirantes. Los requisitos incluían ser mayor de edad, profesar la religión católica, haber recibido la comunión y ser oriunda de uno de los ocho barrios de Iztapalapa. Erika enfatizó que los participantes no son actores profesionales, sino jóvenes de la comunidad con fe y devoción, lo que añade un matiz auténtico a la representación.

El Desafío Emocional de Transmitir el Dolor de María

Erika Morales explicó que uno de los mayores desafíos es transmitir el dolor de María durante la crucifixión de Jesús. "Es un personaje muy difícil. Transmitir el dolor de María, si bien yo tengo a lo mejor problemas personales, no es lo mismo ver sufrir a tu hijo, verlo agonizar. Tal vez el padecer ciertos momentos difíciles, transmitir ese dolor, eso es lo que me está costando un poquito en cuanto al personaje", expresó. Su enfoque se centra en capturar la vulnerabilidad humana y la empatía, cualidades que identifica en su propia vida.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Experiencia Previa y Motivación Familiar

Erika ya había participado en la edición anterior de la Pasión de Iztapalapa, interpretando el papel de La Adultera, una experiencia que describió como un agradecimiento al Señor de la Cuevita y a la Virgen durante un momento personal complicado. Su motivación principal para asumir el rol de María es su familia, a quien dedica esta representación con fervor. Además, destacó su vocación de servicio, afirmando: "Se me da mucho el apoyar a la gente, auxiliar al sector vulnerable, se me da ver la forma en la cual yo lo puedo apoyar".

El Orgullo por una Tradición Reconocida por la UNESCO

Otro factor que impulsa a Erika a dar lo mejor de sí en su papel es el reconocimiento de la Pasión de Cristo en Iztapalapa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. "Es un orgullo para toda Iztapalapa, porque si antes se tenía el miedo de que se perdiera esta bonita tradición, hoy con este reconocimiento ya se tiene la seguridad o la certeza de que se va a salvaguardar esta bonita tradición. La protección de una tradición de generación, tras generación", acotó. Este estatus internacional refuerza la importancia de preservar y honrar esta práctica cultural única.

La representación, que se lleva a cabo anualmente, no solo es un evento religioso, sino también un símbolo de identidad comunitaria en Iztapalapa, atrayendo a miles de espectadores y manteniendo viva una herencia que trasciende generaciones.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar