En Mérida, la chicharra yucateca es mucho más que un simple aperitivo. En el tradicional barrio de Xcalachén, este platillo reúne a familias enteras y forma parte de la identidad gastronómica local desde hace décadas. Durante el Festival de la Chicharra 2026, cientos de personas acudieron al sur de la ciudad para degustar tacos, tortas y nuevas versiones de este alimento típico. Entre las propuestas más llamativas destacó un peculiar postre: el helado de chicharra.
Festival de la Chicharra 2026: tradición y sabor en Mérida
El tradicional barrio de Xcalachén fue sede de una nueva edición del festival dedicado a la chicharra, uno de los alimentos más emblemáticos de Yucatán. Los negocios de la zona llevan más de 50 años preparando la receta tradicional y aseguran que en este barrio se encuentra una de las preparaciones más reconocidas de Mérida. La alcaldesa Cecilia Patrón destacó que este platillo forma parte de la cultura gastronómica local y suele disfrutarse en tacos acompañados de bebidas frías. Por su parte, Clara Cauich explicó que los tacos se complementan con tomate, repollo, chile habanero y “puyul”, la grasa dorada de la carne que muchos consideran esencial.
Helado de chicharra: la innovación que sorprendió a todos
Sin embargo, la gran atracción del festival fue el helado de chicharra. Su creador, Ismael Montero, detalló que la receta utiliza ingredientes como castacán, hígado, buche y cáscara de chicharra. Los reposteros caramelizan todos los ingredientes y los mezclan con leche caliente para infusionar el sabor. Luego, cuelan el líquido para retirar la grasa y lo congelan hasta obtener un helado cremoso. Este innovador postre llamó la atención de visitantes y turistas, convirtiéndose en una de las principales atracciones gastronómicas del evento.
De esta manera, la chicharra continúa consolidándose como uno de los sabores más representativos de Yucatán y una tradición culinaria que sigue evolucionando. El Festival de la Chicharra 2026 no solo celebró la receta clásica, sino que también abrió la puerta a nuevas interpretaciones que mantienen viva la herencia gastronómica de la región.



