Judas de Iztapalapa cumple promesa a su hijo fallecido en Semana Santa
Antonio Cano Buendía, un residente del Barrio de San Pablo en Iztapalapa, se prepara para interpretar a Judas Iscariote en la 183 Representación de Semana Santa de Iztapalapa, un papel que asume motivado por una promesa hecha a su hijo fallecido. Este compromiso emocional transforma su participación en un homenaje personal, cargado de significado y recuerdos.
Promesa a su hijo impulsa su papel como Judas en Iztapalapa
Antonio explicó que decidió buscar el personaje de Judas por su hijo, quien falleció y siempre lo motivó a seguir participando en la escenificación. “Lo pedí por mi hijo, que él falleció, él me decía que lo hiciera y es por él, él también participó como clarín”, afirmó. Para él, interpretar a Judas no sólo es un reto físico, sino emocional, ya que deberá enfrentar insultos y agresiones durante la representación, incluyendo naranjazos, botellas con agua y piedras.
Más de 36 años participando en la Representación de Semana Santa
Antonio, quien trabaja como empleado de bacheo en la alcaldía, ha participado en la representación durante 36 años consecutivos, desde 1989. A lo largo de este tiempo, ha interpretado diversos personajes, que incluyen:
- Pregonero (1989–1999)
- Alférez (2000 y 2005)
- Azotes (2001–2004)
- Malco (2006–2013)
- Samuel Belibeth (2014–2019 y 2024–2025)
- Gestas (2020–2021)
- Quinto Cornelio (2023)
- Judas Iscariote (2026–2027)
Cada uno de estos papeles ha sido parte de su crecimiento dentro de la escenificación más importante del país, que es considerada la única práctica cultural de la Ciudad de México reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Preparación física y espiritual para el papel de Judas
Antonio ya se prepara para una de las escenas más impactantes: el arrepentimiento y la simulación del ahorcamiento de Judas. Para ello, practica con la soga que utilizará durante la representación y realiza ejercicios físicos que le permitan soportar el peso y la tensión de la escena. Reconoce que el mayor reto es emocional, ya que debe transmitir la avaricia, la traición y el arrepentimiento del personaje.
Además, adelantó que su interpretación incluirá una sorpresa durante la subida al Cerro de la Estrella. “Habrá alguna sorpresita en la subida, cuando me vaya al arrepentimiento, a colgarme”, comentó. Millones de miradas estarán sobre él durante el Viernes Santo, especialmente en ese momento clave.
Antonio asegura que su actuación será también un homenaje personal a su hijo, como si cumpliera una promesa pendiente. La Representación de Semana Santa en Iztapalapa reúne cada año a millones de espectadores, consolidándose como un evento cultural de gran relevancia en México.



