Mixquic revive su ancestral alumbrada para honrar a los difuntos en Día de Muertos
Mixquic revive alumbrada ancestral para honrar difuntos

Mixquic revive su ancestral alumbrada para honrar a los difuntos en Día de Muertos

La alumbrada, una tradición profundamente arraigada en San Andrés Mixquic, regresó con todo su esplendor para despedir a los muertos, reafirmando su estatus como patrimonio de la humanidad. Tras dos años de interrupciones y restricciones debido a la pandemia de COVID-19 en 2020 y 2021, este evento ancestral volvió a iluminar las calles y el panteón del pueblo, ubicado en la alcaldía Tláhuac de la Ciudad de México.

Un ritual de luz y ofrendas para guiar a las almas

Miles de habitantes acudieron puntualmente a esta cita anual, que data de tiempos inmemoriales, con el propósito de mostrar a los difuntos el camino de regreso al Mictlán, la tierra de los muertos en la cosmovisión prehispánica. Martha Jiménez Bernal, residente de Mixquic, explicó a Excélsior que la alumbrada consiste en adornar las tumbas con flor de cempasúchil, velas, incienso y ofrendas de alimentos favoritos de los fallecidos. "Se colocan flores de distintos tipos para que ellos vayan con luz, y lo que más les gustaba, de tal forma que se vayan contentos de haber compartido la ofrenda", dijo mientras decoraba la tumba de sus familiares.

Símbolos y creatividad en honor a los antepasados

Además de las flores y velas, un elemento distintivo es la estrella de las ánimas, un farol en forma de estrella que adorna tumbas y casas. Edgar Coronado, quien colocaba una estrella en la tumba de su padre, destacó: "Es la bienvenida y la guía para nuestros antepasados según nuestras creencias, y se coloca en todas las casas, por muy humildes que sean". La tradición también inspira expresiones artísticas, como el poema escrito por Luis Armando Jiménez, quien recitó versos dedicados a Mixquic y sus difuntos, celebrando un culto preservado a nivel mundial.

Una atracción turística que reúne a millones

Las calles aledañas al panteón se llenaron de visitantes no solo de la Ciudad de México, sino de diversos estados del país e incluso turistas internacionales. Se proyectaba la asistencia de hasta dos millones de personas durante los días de la celebración. Verónica, visitante de la alcaldía Álvaro Obregón, expresó: "Es increíble, nuestra cultura es grandiosa y no podemos perder esta tradición". Por su parte, Leticia González, habitante de otro pueblo originario de Tláhuac, regresó después de ausentarse en 2020 y 2021, vistiendo como catrina para transmitir la magia del Día de Muertos.

La fe y la magia en el corazón de la tradición

Lo más significativo de la alumbrada es la fe en que las almas, tras visitar las ofrendas y a sus seres queridos, parten nuevamente al Mictlán en espera del próximo año. Martha Jiménez concluyó: "Este momento es mágico para las familias; hay mucha luz, paz y armonía. Aquí vienen vivos, pero también están nuestras almas, y de verdad que se respira magia". Este evento no solo refuerza la identidad cultural, sino que demuestra la resiliencia de las tradiciones mexicanas frente a adversidades como la pandemia.