Aaron Rodgers estuvo a punto de retirarse al finalizar la temporada 2025, pero una conversación con su esposa cambió el rumbo de su carrera. El quarterback de los Steelers reveló durante su primera conferencia de prensa en el campo de entrenamiento que fue ella quien lo convenció de jugar un año más.
La confesión de Rodgers
“Pensé que el año pasado podía ser el último”, explicó Rodgers, de 42 años. “Luego contrataron a Mike McCarthy, hablé con mi esposa y ella me dijo: ‘Puedes quedarte un año más’. Entonces pensé: ‘Veamos si funciona’, y todo terminó encajando”.
El factor Mike McCarthy
El regreso de Mike McCarthy como entrenador de los Steelers fue determinante. Rodgers y McCarthy conquistaron juntos el Super Bowl XLV con los Packers, y su reencuentro en Pittsburgh inclinó la balanza a favor de una temporada adicional. Aunque el respaldo familiar fue el factor personal definitivo, la llegada del entrenador con quien vivió su mayor éxito profesional le dio confianza para continuar.
Rodgers ya había anticipado su posible retiro. En junio, durante una aparición en The Pat McAfee Show, aseguró que estaba “bastante seguro” de que la temporada 2026 sería la última. “Por eso firmamos un contrato de un año. No se trataba de buscar un acuerdo largo. Solo quería terminar mi carrera disfrutando del fútbol americano. Llevo más de dos décadas jugando y ha sido una experiencia increíble”, comentó en aquella ocasión.
Tras la eliminación de Pittsburgh en la ronda de comodines ante los Texans, Rodgers evitó tomar una decisión en caliente. “No voy a decidir basado en las emociones. Estoy decepcionado, pero también fue un año muy divertido”, declaró entonces.
Una temporada de cambios
En 2025, Rodgers disputó 16 de los 17 partidos de temporada regular con los Steelers, perdiéndose solo un encuentro por una lesión en la mano. Guió al equipo a un récord de 10-7 y al título divisional, aunque cayeron en su primer juego de postemporada. Desde el punto de vista estadístico, modificó notablemente su estilo de juego. De acuerdo con Pro Football Focus, registró un promedio de profundidad de pase (ADOT) de apenas 6.6 yardas, el más bajo entre todos los quarterbacks con al menos 200 intentos de pase, y también el menor de su carrera. Eso reflejó una ofensiva basada en envíos cortos y rápidos, muy distinta al agresivo ataque vertical que caracterizó gran parte de su trayectoria.
Cero debate: el retiro es definitivo
Aunque su esposa fue clave para extender su carrera un año más, Rodgers dejó claro que no existe posibilidad de prolongarla nuevamente. Cuando un reportero le preguntó si contemplaba jugar otra temporada después de 2026, respondió con dos palabras: “Cero debate”. Con esa respuesta, el cuatro veces Jugador Más Valioso de la NFL reiteró que la campaña 2026 será el último capítulo de una carrera que comenzó en 2005 y que lo convirtió en uno de los quarterbacks más talentosos y eficientes de la era moderna. Su objetivo ahora es cerrar esa historia intentando devolver a los Steelers a la pelea por el Super Bowl, acompañado por el entrenador que marcó la etapa más exitosa de su carrera y con el respaldo de la persona que terminó convenciéndolo de no retirarse un año antes.
Rodgers, quien fue seleccionado en la primera ronda del draft de 2005 por los Packers, construyó una carrera legendaria que incluye cuatro premios MVP, el Super Bowl XLV y múltiples récords de eficiencia. Su paso por Pittsburgh, aunque breve, ha sido significativo: en 2025 lanzó para 3,850 yardas con 28 touchdowns y 11 intercepciones, según estadísticas oficiales de la NFL. A sus 42 años, el veterano sigue mostrando la inteligencia y precisión que lo caracterizan, aunque adaptado a un esquema más conservador. “Estoy agradecido por esta oportunidad. Mi esposa y yo tomamos la decisión juntos, y ahora quiero disfrutar cada partido como si fuera el último”, concluyó.



