Detrás de cada jugada de Lionel Messi hay decisiones que su cerebro toma en milisegundos. El astro argentino, ganador del Mundial con la Selección Argentina, leyenda del FC Barcelona y ocho veces Balón de Oro, posee una capacidad única para resolver situaciones y tomar decisiones en microsegundos, lo que demuestra que los deportistas de élite procesan la información de manera distinta al resto de las personas.
El cerebro detrás del genio
En los últimos años, la ciencia ha avanzado en la comprensión de qué partes del cerebro de Messi se activan durante el juego. Por ejemplo, cuando corre y regatea, se activa el cerebelo, ubicado en la nuca, donde se almacenan movimientos aprendidos y memorizados desde la infancia. Al realizar un centro, se activa el lóbulo frontal, la parte superior del cerebro, que le permite anticipar la posición de un compañero en el área en tan solo milisegundos. Su lóbulo parietal realiza el cálculo correcto de la distancia, la velocidad y la dirección del pase que convertirá en gol. Mientras el balón está en juego, su lóbulo frontal se activa para tomar una decisión creativa.
Estudios científicos sobre el cerebro de Messi
El cerebro de Messi ha sido estudiado por la Organización de Investigación Científica de Países Bajos, revelando que supera la excelencia en la toma de decisiones cuando se enfrenta a rivales en el campo. El médico holandés Pieter Medencorp, autor del estudio, describe así el propósito de la investigación: “Descubrir cómo se toman decisiones en una fracción de segundo y qué lo lleva a elegir una por encima de las otras”. Medencorp añade: “El cerebro no es una computadora, pero sí una máquina de probabilidades”.
Creatividad y reacción únicas
En otro estudio realizado por Joan Forns, neuropsicólogo, citado por el diario AS en mayo de 2021, se destacan virtudes de Messi y su cerebro que lo llevan a un nivel extraordinario y lo convierten en el histórico jugador que es hoy. Por ejemplo, su motor creativo: la agilidad mental del rosarino es una de sus características, ya que es capaz de procesar la información visoespacial a una velocidad sin precedentes en el fútbol. El argentino es uno de los jugadores con mayor velocidad de reacción en la historia. La sincronización de los hemisferios en su cerebro hace que el pensamiento racional y su creatividad e intuición sean la mezcla idónea.



