En 2022, Isaac del Toro tenía solo 18 años cuando una caída en un entrenamiento en Italia le provocó una fractura de fémur. Permaneció 16 días hospitalizado, lejos de su familia en Ensenada, Baja California, y sin un contrato en el WorldTour. La lesión fue tan grave que el joven ciclista mexicano contempló seriamente abandonar el ciclismo y regresar a México.
El accidente que casi termina su carrera
Según una entrevista con The Athletic, publicación de The New York Times, Del Toro recordó que aquellos días fueron los más difíciles de su vida. "Estaba bastante débil. No recuerdo mucho de los primeros cuatro días, pero me di cuenta de que, aunque había gente a mi alrededor, estaba solo. Tuve mucho tiempo para decidir qué hacer", relató.
La fractura de fémur es una de las lesiones más graves para un ciclista, y Del Toro temió que comprometiera para siempre su posibilidad de llegar al máximo nivel y conseguir un contrato profesional en Europa. Sin embargo, la experiencia terminó fortaleciendo su determinación.
La recuperación y el regreso al mismo descenso
Apenas tres semanas después de salir del hospital, Del Toro regresó al mismo descenso donde había sufrido el accidente. No buscaba una revancha deportiva, sino vencer el miedo. "Esa ruta fue una de las sensaciones más intensas que he experimentado en mi vida", explicó al medio estadounidense. "Cada vez que paso por allí siento algo que moldea la mentalidad que quiero para todo. Me recuerda lo rápido que pasa la vida y lo mucho que necesito apreciar cada momento".
Aquella decisión marcó un punto de inflexión. Menos de cuatro años después, Del Toro dejó de ser el joven que dudaba si volver a competir para convertirse en una de las grandes figuras del UAE Team Emirates. Tras sorprender en el Giro de Italia y consolidarse como una de las promesas más importantes del pelotón internacional, el mexicano llegó a su debut en el Tour de Francia y se colocó en posición de subir al podio y conquistar el maillot blanco como el mejor ciclista joven de la competencia.
El sacrificio por el equipo y la victoria del maillot blanco
Su mentalidad volvió a quedar en evidencia durante la etapa 15 del Tour. Cuando Jonas Vingegaard sufrió una caída frente al grupo de favoritos, Del Toro optó por sacrificar su propia trayectoria para evitar que el accidente alcanzara a su líder, Tadej Pogačar. El mexicano terminó en el suelo, se levantó con visibles gestos de dolor y continuó la carrera. Lejos de perder tiempo, completó uno de los ascensos más exigentes del recorrido y cruzó la meta tercero de la etapa, manteniéndose junto a los principales aspirantes al podio.
"He vivido muchas situaciones similares en mi carrera. Simplemente intenté hacer lo mejor para el equipo porque era una situación bastante arriesgada", explicó también a The Athletic.
El ciclista que alguna vez creyó que una fractura de fémur había terminado con su sueño europeo es hoy uno de los corredores más sólidos en Europa y el ganador del maillot blanco del Tour. Lo que hace cuatro años parecía el final terminó convirtiéndose en el inicio de una historia que ya ocupa un lugar entre las más importantes del deporte mexicano.



