El quinto enfrentamiento entre los Knicks y los Hawks en el Madison Square Garden fue un espectáculo de poderío neoyorquino. Con una victoria contundente de 126-97, los locales rompieron el empate a dos en la serie y se colocaron a solo un triunfo de avanzar a la siguiente ronda.
Actuación estelar de Jalen Brunson
Jalen Brunson fue la figura del partido al anotar 39 puntos y repartir ocho asistencias. Su desempeño fue clave para que los Knicks mantuvieran el control absoluto del juego. Además, OG Anunoby y Karl-Anthony Towns aportaron dobles-dobles: Anunoby sumó 17 puntos y 10 rebotes, mientras que Towns registró 16 unidades y 14 tableros.
Dominio desde el primer cuarto
Desde el inicio, los Knicks impusieron un juego agresivo y físico, generando faltas tempranas de Atlanta y construyendo una ventaja de 10 puntos al finalizar el primer cuarto. La diferencia nunca bajó de los dígitos dobles en el segundo cuarto, y los Hawks solo lograron reducir la desventaja a menos de 15 puntos en cinco ocasiones breves.
Control en la pintura y rebotes
El partido se definió en la zona pintada, donde los Knicks anotaron 60 puntos frente a 42 de los Hawks. La lucha por los rebotes fue igualmente unilateral: Nueva York capturó 48 balones contra 27 de Atlanta, lo que se tradujo en una ventaja de 20-9 en puntos de segunda oportunidad.
Hawks sin respuesta ofensiva
Aunque Atlanta tuvo cuatro titulares con más de 16 puntos, su líder CJ McCollum tuvo una noche para el olvido, con solo tres tiros anotados. La falta de intensidad defensiva y el pobre desempeño en los rebotes condenaron a los Hawks, que ahora tendrán que ganar en casa para forzar un séptimo juego.



