Dave Orlowski, pionero del Ironman, relata la épica historia de la primera carrera en 1978
Orlowski, pionero del Ironman, narra la primera carrera de 1978

El Nacimiento de una Leyenda: La Historia del Primer Ironman en 1978

En 1978, mientras el mundo vivía eventos como la erradicación de la viruela por la OMS o el triunfo de Argentina en el Mundial de Fútbol, un grupo de 15 marines en Hawaii se embarcó en una aventura que cambiaría el deporte para siempre. Dave Orlowski, quien logró el tercer lugar en esa primera competencia, relata con detalle cómo fue aquella experiencia extrema que dio origen al Ironman, una disciplina que hoy es olímpica y sigue creciendo globalmente.

Los Inicios: Un Reto Inhóspito y Sin Reglas

La idea surgió de John Collins y su esposa Judi, quienes buscaban encontrar al "atleta más completo" del planeta. En solo siete semanas de planeación, diseñaron las rutas en dos hojas de papel que pegaron en una pared para que los participantes las tomaran durante la carrera. "No había señalamientos ni reglas; era responsabilidad de cada competidor pausar, sacar el papel y ver la ruta", explica Orlowski, quien visitó México para el Triatlón Challenge de Ixtapa Zihuatanejo.

Las condiciones eran rudimentarias: Orlowski usó una bicicleta prestada y pesada, jeans de mezclilla cortados que se mojaron con agua salada, y los mismos tenis para rodar en bicicleta y correr. "Me detenía en tiendas para comprar agua y alimentos con mi propio dinero, incluso en un McDonalds", recuerda entre risas. La prueba incluía 3.86 km nadando, 180 km en bicicleta y 42.195 km corriendo, una combinación agotadora que hoy define al Ironman.

Superando Obstáculos: La Inspiración Familiar

Orlowski describe cómo, tras bajarse de la bicicleta, sus piernas temblaban y se cayó dos veces. En un momento crítico, sus padres aparecieron sorpresivamente en una camioneta. "Mi madre me dio un abrazo y un beso, diciendo que yo podía hacerlo. Mi padre, menos emocional, también me animó", narra. Esa energía lo impulsó a completar las últimas millas, llegando a una meta simple: una línea y un foco, sin el arco vistoso de hoy.

37 Años Después: El Crecimiento del Triatlón

Casi cuatro décadas después, Orlowski observa con emoción cómo el triatlón se ha transformado. En el Challenge Ixtapa Zihuatanejo 2015, vio a atletas profesionales recibir medallas, un contraste con los días en que él y sus compañeros eran llamados "locos" sin entrenamientos estructurados. "Nunca imaginé que se convertiría en esto. Ahora es un deporte maravilloso con circuitos mundiales y presencia olímpica desde el 2000", afirma.

Orlowski destaca que, aunque ser parte de los Juegos Olímpicos es crucial, la verdadera gloria está en la superación personal. "Ver a gente levantar las manos tras siete horas es como ser un campeón olímpico. Eso es lo que hace grande a este deporte", señala. Con optimismo, augura un futuro prometedor: "Aún nos falta crecer, pero con patrocinadores y más seguidores, el triatlón será un gigante en los próximos años".