La Fórmula 1 bajo el microscopio por vínculos con Jeffrey Epstein
La máxima categoría del automovilismo mundial enfrenta un escrutinio público sin precedentes tras la publicación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos que revelan conexiones entre el financiero convicto Jeffrey Epstein y algunas de las figuras más influyentes del paddock de la Fórmula 1.
Ecclestone y el intento de compra de Silverstone
Los archivos judiciales exhiben un recibo de mensajería fechado en julio de 2001 que documenta el envío de un paquete por parte de Epstein a Bernie Ecclestone, el arquitecto del modelo comercial moderno de la F1. Años más tarde, en 2011, correos electrónicos muestran conversaciones donde Epstein lideraba un consorcio interesado en adquirir el Silverstone Circuit, sede histórica del Gran Premio británico.
En esos intercambios aparece también el político británico Peter Mandelson, aunque el intento de compra finalmente no prosperó y el British Racing Drivers' Club mantuvo el control del circuito. La relevancia de este episodio radica en la evidencia de interlocución directa entre el financista y la cúpula del automovilismo mundial.
Ecclestone, hoy de 95 años, ya había enfrentado controversias recientes tras declararse culpable de fraude fiscal en 2022 y aceptar el pago de más de 803 millones de dólares para evitar prisión, lo que amplifica el actual escrutinio público sobre sus actividades pasadas.
Lawrence Stroll y sus conexiones con Epstein
A diferencia de Ecclestone, Lawrence Stroll mantiene un rol activo como propietario del Aston Martin F1 Team. Los documentos registran un envío similar al recibido por Ecclestone y correos donde se menciona su posible asistencia a cenas organizadas por Epstein en Nueva York.
En 2003, mensajes de Ghislaine Maxwell describen una cena con 24 invitados, entre ellos Stroll y Mandelson. Años después, en 2014, Epstein consultó a su piloto privado sobre la posible compra de un avión vinculado al empresario canadiense.
No hay evidencia en los archivos de transacciones ilícitas relacionadas directamente con la Fórmula 1, pero el patrón que emerge es el de coincidencias en redes de alto patrimonio donde convergen inversión, hospitalidad y política.
Otras figuras del automovilismo mencionadas
Los documentos también revelan conexiones con otras personalidades del mundo de la Fórmula 1:
- Flavio Briatore, exjefe de Renault y figura central del escándalo Crashgate, aparece en correspondencia con Epstein. Correos de 2005 y 2010 sugieren mensajes y posibles reuniones, con el financista refiriéndose a él como "mi amigo italiano".
- Jean Todt, expresidente de la FIA, surge en intercambios de 2013 y 2017 donde un diplomático francés preguntó a Epstein si conocía al entonces jefe del organismo rector.
- Eddie Irvine, subcampeón mundial con Ferrari en 1999, es mencionado de manera más tangencial en correos relacionados con entradas para conciertos y contactos en Irlanda.
Implicaciones para la gobernanza del deporte
La Fórmula 1 se ha transformado en un activo global valorado en miles de millones bajo el control de Liberty Media, y su gobernanza depende fundamentalmente de la credibilidad institucional de la FIA y de la percepción de transparencia en sus relaciones comerciales.
Los documentos no prueban conspiraciones deportivas específicas, pero sí exhiben la proximidad entre un delincuente condenado y actores influyentes del automovilismo. En un ecosistema donde patrocinadores, gobiernos y fondos soberanos invierten cifras récord, la gestión reputacional se vuelve tan estratégica como la aerodinámica de los monoplazas.
La publicación de estos archivos no altera resultados en pista ni campeonatos históricos, pero sí recuerda que el deporte de élite opera en una red compleja de capital y relaciones personales donde los límites éticos pueden volverse difusos con el tiempo.
Mientras en el paddock la velocidad lo domina todo, fuera de los circuitos estos documentos avanzan sin cronómetro y obligan a la industria a responder preguntas incómodas que no se resuelven con una simple bandera a cuadros al final de la carrera.