Max Verstappen ha expresado su escepticismo respecto a las recientes modificaciones al reglamento técnico de la Fórmula 1 para 2026, asegurando que no serán suficientes para devolverle al deporte su esencia. Aunque la FIA y la F1 esperan que los cambios implementados en Miami mejoren la seguridad y la emoción, el piloto neerlandés considera que solo representan un ajuste superficial.
Verstappen critica los cambios
Durante la conferencia de prensa previa al Gran Premio de Miami, Verstappen señaló que las modificaciones, orientadas a mejorar la clasificación y las velocidades de aproximación, no alterarán significativamente el panorama actual. “Con los cambios introducidos, es más bien un cosquilleo”, afirmó. “La F1 es un deporte muy complejo y político. Todos han hecho lo posible, pero eso no cambiará el mundo”.
El piloto de Red Bull también se refirió a la gestión de energía, uno de los puntos clave del nuevo reglamento. Aunque se incrementó el superclipping a 350 kilovatios para reducir la dependencia de la gestión eléctrica en clasificación, Verstappen indicó que sus simulaciones no muestran una mejora radical. “Todavía falta ir a fondo”, comentó.
La importancia del diálogo
Verstappen valoró positivamente la apertura al diálogo por parte de Stefano Domenicali, CEO de la F1, y la FIA. El neerlandés ha mantenido reuniones privadas para garantizar que los pilotos tengan voz en el futuro del deporte. “Lo positivo es que hemos tenido reuniones muy productivas. Espero que para los futuros pilotos haya más aportaciones de nuestra parte”, declaró.
El campeón mundial reconoció que entiende que la F1 es un negocio, pero lamentó que la falta de comunicación previa haya derivado en la situación técnica actual. “Si hubiéramos tenido este diálogo hace cinco o seis años, probablemente no estaríamos en esta situación”, concluyó. “Yo solo hablo de la pureza del deporte y de lo que sentimos en el coche”.



