Bobby y Pedro Haces en el Mundial de Béisbol: Conexiones y Fracasos del Obradorato
Bobby López Beltrán y Pedro Haces volaron a Houston el fin de semana para presenciar el Clásico Mundial de Béisbol, un evento que destapó las complejas relaciones entre la política y el deporte en México. Al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador se le observó en las primeras filas del estadio Daikin, apoyando fervientemente a la selección nacional de béisbol, mientras que el líder sindical, empresario multimillonario y diputado federal de Morena disfrutaba desde la suite asignada a los dueños de equipos de la Liga Mexicana de Béisbol y la Liga Mexicana del Pacífico.
Vínculos Ocultos en el Mundo del Béisbol
No se trataba de simples invitados VIP o impostores. En los círculos del béisbol, circulan rumores persistentes de que el dinero de Pedro Haces está detrás de los Jaguares de Nayarit, uno de los nuevos equipos en México, con el empresario Carlos Peralta como figura visible al frente. Más intrigante aún, se sabe en los pasillos de la pelota caliente que quien opera ese equipo es ni más ni menos que Gonzalo Bobby López Beltrán, el hijo del expresidente AMLO, quien ha estado involucrado en la red de corrupción de El Clan y supervisó el trágico Tren Interoceánico.
A diferencia de sus experiencias en el mundo ferroviario, Bobby sí cuenta con antecedentes en el béisbol, habiendo trabajado varios años en la organización de los Gigantes de San Francisco de las Ligas Mayores. Esta participación de un hijo del expresidente y un líder sindical morenista en un equipo de béisbol retrata el capricho monárquico en el que López Obrador transformó el deporte mexicano.
Promesas Incumplidas y Fracasos del Gobierno
Y como todo en el obradorato, hasta esto resultó en un fracaso. López Obrador prometió que durante su sexenio llegarían más mexicanos que nunca a jugar en las ligas mayores, pero eso no sucedió. Inventó la oficina de Probeis supuestamente para impulsar el béisbol, pero Probeis ya no existe, y sus funciones fueron absorbidas en secreto y sin rendir cuentas por... ¡el IMSS!
Además, prometió la apertura de academias de béisbol en todo el país para fomentar el deporte y desarrollar nuevos talentos, encargando el proyecto a Edgar González, hermano del famoso ligamayorista Adrián “El Titán” González. Sin embargo, estas academias fueron un fracaso: solo organizaron clínicas para niños con exjugadores mexicanos de Grandes Ligas, se convirtieron en escuelas técnicas y, en vez de formar jugadores, desarrollaron preparadores físicos, un hecho incluso exhibido en el libro de Julio Scherer.
Expansión Problemática y Irregularidades
López Obrador embarcó a la Liga Mexicana de Béisbol para que creciera de 16 a 20 equipos y a la Liga Mexicana del Pacífico para que pasara de 8 a 10 escuadras. Muchos empresarios se sumaron creyendo que esto les abriría oportunidades de negocio con el régimen, pero gobiernos estatales que los apoyaban con la nómina dejaron de pagar, dejándolos colgados. Empresarios que construyeron estadios también fueron abandonados, y estadios construidos por el gobierno, como los de Sedatu, presentan goteras.
Se gastaron millones de pesos en remodelaciones de estadios profesionales, resultando en un jonrón de irregularidades, incluyendo el estadio de su hermano en Chiapas. Ah, pero eso sí, cada vez que el aspirante a monarca deseaba jugar un partidito de béisbol, le llevaban a grandes jugadores para completar el cuadro.
Escándalo en Houston
En el restaurante Vic & Anthony’s de Houston, al más puro estilo de líder sindical del régimen priista, Pedro Haces bebió y comió como rey, y al calor de las copas, alzaba la voz para que a los presentes les quedara claro quién manda en este entramado de poder y deporte.
