La 'Turnermanía' ha explotado en Tijuana. Justin Turner, ex campeón de Serie Mundial con los Dodgers de Los Ángeles, ha encontrado en los Toros de Tijuana un nuevo hogar después de que ningún equipo de las Grandes Ligas (MLB) le ofreciera un contrato para la temporada 2026.
Un regreso estelar en México
Horas antes del primer lanzamiento en el Toros Mobil Park, un Maserati blanco estacionado afuera del estadio anunciaba la llegada de la máxima figura del equipo. A sus 41 años, Turner confesó su sorpresa al no recibir ni siquiera una invitación para entrenar en MLB. "Nada pasó", declaró al medio The Athletic, explicando que llamó personalmente a varios equipos buscando una oportunidad.
Sin embargo, lo que parecía el final de su carrera se transformó en una segunda vida inesperada en México. La 'Turnermanía' ya es un fenómeno en Tijuana: su jersey es el más vendido, la mascota del equipo luce una barba roja removible para imitarlo, y numerosos aficionados de Dodgers cruzan la frontera para verlo jugar.
Impacto dentro y fuera del campo
"Me dijeron que este estadio normalmente es de Padres, pero veo muchos fans de Dodgers aquí", comentó Turner, quien también bromeó sobre los precios de las entradas: "Es mucho más barato que un boleto para Dodgers o Padres".
Más allá del fenómeno mediático, Turner responde en el terreno de juego con un OPS superior a 1.000, liderando a unos Toros que se encuentran en los primeros puestos de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). Para él, esto va más allá de los números: "¿Qué más voy a hacer? ¿Jugar golf? Prefiero estar bateando que hablando de otros jugadores bateando", afirmó.
Turner considera que el béisbol actual se ha enfocado demasiado en métricas, dejando de lado el valor de los veteranos en el clubhouse. En Tijuana, ocurre lo contrario: el ex campeón se siente importante, querido y nuevamente una estrella, mientras los aficionados corean su nombre y las matracas suenan en el estadio.



