Los Algodoneros de Unión Laguna atraviesan un momento complicado. No solo han perdido siete de sus primeros encuentros de la temporada, todos como locales, sino que ahora se quedan sin su mejor jugador en lo que va del campeonato. El infielder venezolano Diego Castillo fue llamado por los Texas Rangers, organización con la que buscará una nueva oportunidad en las Grandes Ligas tras un paso breve pero impactante por la Liga Mexicana de Beisbol.
Impacto inmediato en la LMB
En apenas nueve juegos, Castillo se convirtió en el referente ofensivo del equipo lagunero. Sus números lo colocaron entre los mejores del circuito: promedio de bateo de .528, el segundo más alto de la liga en ese lapso, además de sumar 19 imparables, 14 carreras impulsadas y dos cuadrangulares. Su rendimiento no solo destacó dentro del equipo, sino que lo puso en la conversación de toda la liga en cuestión de días.
La capacidad de Castillo para producir a la ofensiva fue constante, respondiendo en momentos clave y siendo prácticamente el motor del lineup, en un arranque donde la novena ha batallado por regularidad ofensiva. Más allá de los números, su presencia le dio otra cara a la ofensiva de Unión Laguna, que ahora tendrá que encontrar respuestas sin su principal generador de carreras.
Reacción del club y futuro incierto
La directiva de los Algodoneros confirmó el movimiento y reconoció el aporte del jugador. En un comunicado, el club destacó el profesionalismo de Castillo y le deseó éxito en esta nueva etapa, además de dejar claro que conservan sus derechos de retorno en caso de que regrese al beisbol mexicano. La salida de Castillo obliga a reorganizar el orden al bat y a buscar nuevas alternativas que puedan cubrir ese vacío inmediato.
Una nueva oportunidad en Grandes Ligas
Para Castillo, el llamado representa una nueva oportunidad de consolidarse en el máximo nivel. El venezolano de 27 años ya cuenta con experiencia en MLB tras su paso por los Pittsburgh Pirates, los Arizona Diamondbacks y los New York Yankees, recorrido que respalda su talento, pero también refleja la búsqueda constante de estabilidad en Grandes Ligas. Ahora, el reto será ganarse un lugar con los Texas Rangers, una organización que llega como vigente campeona de la Serie Mundial y donde cada espacio se compite al máximo nivel.
Antes de partir, el propio jugador dejó un mensaje a la afición lagunera, dejando abierta la posibilidad de un regreso: “Me toca irme por ahora, pero sé que Dios y la vida van a volver a darme la oportunidad de jugar aquí”. Así, Diego Castillo se despide tras solo nueve juegos, pero con una marca clara en la LMB, mientras Unión Laguna tendrá que reinventarse sin su bate más encendido en el arranque de la temporada.



