La historia de La Catalina es un testimonio de perseverancia y pasión por la lucha libre. La gladiadora chilena, que estuvo a punto de colgar las botas tras su salida de WWE, ha encontrado en México una segunda oportunidad que la ha llevado a brillar en los cuadriláteros de AAA.
Un debut inolvidable en AAA
El pasado 11 de abril, La Catalina hizo su debut en AAA, empresa que mantiene una alianza con WWE, en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera. El recinto estaba completamente lleno y la afición mexicana le brindó un apoyo abrumador. "En la otra empresa siempre me trataron súper bien, la gente es muy bonita conmigo. Pero cuando estuve en AAA, en mi debut, estaba detrás de vestidores y la gente ya gritaba 'Catalina'. Me puse más nerviosa… cuando salió el video y apareció mi nombre, la arena explotó. No imaginé que fuera tanto impacto, fue demasiado", declaró en exclusiva para Imagen.
De Katrina Cortez a La Catalina
A los 19 años, Catalina tuvo un breve paso por WWE bajo el nombre de Katrina Cortez. Sin embargo, tras su salida, su carrera parecía tomar otro rumbo lejos del ring. La chilena regresó a su país con la intención de estudiar medicina, pero el destino cambió gracias al impulso de su padre, quien la motivó a viajar a México para intentarlo de nuevo. "Salí de WWE con un sabor amargo, no quería volver a luchar. Me regresé a Chile a estudiar, pero mi papá me mandó a México. Le agradezco mucho, porque yo ya no quería seguir. Fueron cuatro años de trabajo para volver de otra manera… y se logró", aseguró.
Durante ese proceso, Catalina se consolidó en el gusto del público mexicano, construyendo el camino que hoy la tiene como una de las figuras emergentes en AAA. Su personaje, La Catalina, ha resonado fuertemente entre los aficionados, quienes la han adoptado como una de las suyas.
Inspiración y encuentro con Trish Stratus
Catalina también vivió de cerca el ambiente de WrestleMania, donde tuvo la oportunidad de conocer a una de sus grandes inspiraciones: Trish Stratus. "Para mí, ella es la persona que hizo que quisiera ser luchadora. Me hubiera encantado hacer equipo con Trish contra Lita y Mickie James, porque fueron sus rivales más icónicas", confesó. Este encuentro reafirmó su deseo de seguir adelante en el mundo de la lucha libre.
Un referente para las nuevas generaciones
Más allá del espectáculo, Catalina tiene claro su rol como figura para las nuevas generaciones, especialmente para las niñas que buscan un referente en la lucha libre. "Hoy soy esa persona para muchas niñas. Como yo fui esa niña, trato a los fans como me hubiera gustado que me trataran. Somos sus héroes y esa ilusión debe mantenerse", explicó. Incluso en momentos complicados, como las lesiones, la chilena encontró motivación en los mensajes y dibujos que recibe de sus seguidores más pequeños.
Cuenta pendiente con Stephany Vaquer
Finalmente, Catalina no esquivó el tema de su relación con su compatriota Stephany Vaquer, con quien mantiene una rivalidad desde su paso por Consejo Mundial de Lucha Libre. "Hubieron conflictos en la otra empresa, de hecho antes de que se fuera ahí como que no nos llevábamos bien, tuvimos varias luchas en contra, y pues ella era ruda, yo era técnica, entonces ahí hubieron como un poco de enfrentamientos, pero pues no la he vuelto a ver, espero volver a verla. Hay muchas cosas que hablar", finalizó.



