El Manchester City dejó escapar el título de la Premier League al empatar 1-1 frente al Bournemouth, un resultado que coronó al Arsenal como campeón después de 22 años de sequía. El equipo de Mikel Arteta, que no ganaba la liga desde la temporada 2003-2004, celebró su decimocuarto título liguero gracias al tropiezo del City en el Vitality Stadium.
Un partido que definió el campeonato
Los citizens saltaron al campo con el ánimo por los suelos, luego de que se confirmara la salida de Pep Guardiola al final de la temporada. El técnico catalán, que había conquistado dos copas locales esta campaña, incluida la FA Cup ante el Chelsea, vio cómo su equipo se desmoronaba anímicamente.
El Bournemouth, peleando por un lugar en la Champions League, se adelantó en el marcador al minuto 39 con un gol de Eli Junior Kroupi. El tanto puso al equipo local en la sexta posición y lo dejó con opciones de luchar por el quinto boleto a la máxima competición europea en la última jornada, junto al Liverpool.
Haaland maquilla el resultado
Erling Haaland rescató un punto para el Manchester City al anotar el gol del empate en el quinto minuto del tiempo añadido. Sin embargo, la igualada no fue suficiente para evitar que el Arsenal se proclamara campeón, ya que los gunners suman 82 puntos, cuatro más que los 78 del City.
El Arsenal, dirigido por Mikel Arteta desde hace siete temporadas, logró por fin el título después de tres campañas consecutivas como subcampeón. Es la primera vez desde la era de Arsène Wenger que el club londinense levanta el trofeo de la Premier League.
Un doblete histórico en el horizonte
La alegría en el Arsenal no se limita al ámbito doméstico. El equipo de Arteta tiene la oportunidad de completar la mejor temporada de su historia si logra conquistar la Champions League el sábado 30 de mayo, cuando se enfrente al PSG en la Puskas Arena de Hungría. Un doblete inédito que sellaría una campaña perfecta para los gunners.



