El capitán de Tigres, Guido Pizarro, y el delantero Ángel Correa valoraron la victoria de 1-0 ante Nashville SC en el partido de ida de las semifinales de la Copa de Campeones de Concacaf, disputado en el Geodis Park. El resultado deja buenas sensaciones en el grupo felino, aunque ambos jugadores coincidieron en que la serie sigue abierta de cara al duelo de vuelta en Monterrey.
La visión de Pizarro
Pizarro abandonó el césped con satisfacción por el deber cumplido, pero con la espina de que el marcador pudo ser más generoso. “Consciente de que son los primeros 90 minutos, creo que nuestro equipo hizo un gran partido, pudimos haber hecho uno más”, señaló. El capitán destacó el manejo del ritmo como clave, pero advirtió que la localía será fundamental para sellar el pase: “Enfrentamos a un gran rival que pudimos resolver bien. Ojalá que en nuestra casa, con nuestra gente, podamos repetir esta actuación”.
El factor Ángel Correa
Ángel Correa fue distinguido como el Jugador del Partido tras ser el motor ofensivo y anotar el gol del triunfo. El atacante reconoció el mérito de sacar un resultado positivo en un campo históricamente complicado para los clubes mexicanos. “Somos conscientes del rival que nos veníamos a enfrentar, que son muy fuertes acá. Estoy orgulloso y contento por el trabajo que viene haciendo este equipo desde el semestre pasado”, afirmó.
La postura de Nashville
Por el bando local, la sensación fue de oportunidad perdida. El entrenador B.J. Callaghan no ocultó su frustración ante la ineficacia frente al arco de Nahuel Guzmán. A pesar de generar aproximaciones claras en el segundo tiempo, Nashville viajará a Nuevo León con la presión de la desventaja. Callaghan se mostró orgulloso del esfuerzo físico de sus dirigidos, pero sabe que el Estadio Universitario es un escenario hostil donde los errores se pagan caro. La vuelta en Monterrey definirá si el sueño de la MLS continúa o si Tigres confirma su jerarquía regional buscando un nuevo título internacional.



