Cambio climático y eventos extremos ponen en riesgo la economía deportiva global
El turismo deportivo se ha convertido en el principal motor del sector deportivo mundial, pero las condiciones meteorológicas extremas y el creciente sedentarismo entre jóvenes amenazan con generar pérdidas económicas devastadoras. Según un informe elaborado para el Foro Económico Mundial, estos factores podrían costar a la industria más de 500 mil millones de dólares hacia el año 2030.
La expansión del sector y sus vulnerabilidades
La economía deportiva global, actualmente valuada en 2.3 billones de dólares, experimenta un crecimiento anual impulsado principalmente por el turismo vinculado a eventos mundiales. Sin embargo, este mismo crecimiento enfrenta amenazas estructurales que podrían revertir sus avances. Tony Simpson, socio y responsable global de la industria deportiva en la consultora Oliver Wyman y autor del informe, advierte que "el cambio climático y la pérdida de naturaleza representan riesgos significativos para la industria, que pueden agravarse debido a su propia huella ambiental".
El informe, que requirió más de 5 mil horas de trabajo de analistas que recopilaron y cotejaron datos de organizaciones como ligas principales, inversionistas, patrocinadores y la Federación Mundial de la Industria de Artículos Deportivos, revela una distribución sectorial sorprendente:
- El deporte de élite representa 140 mil millones de dólares
- El turismo deportivo alcanza los 672 mil millones de dólares
- El sector de artículos deportivos suma 612 mil millones de dólares
Impacto económico y riesgos estructurales
El creciente sedentarismo entre jóvenes y los fenómenos meteorológicos extremos que alteran competiciones, paisajes naturales y cadenas de suministro constituyen las principales amenazas. Simpson destaca una tendencia preocupante: "Hay menos jóvenes de entre 15 y 25 años que juegan futbol los fines de semana que nunca", lo que socava la futura base de aficionados del sector.
Aunque la mayor participación de mujeres y el aumento de niños inscritos en actividades organizadas elevan las cifras generales, "el segmento central —los jóvenes que practican deporte— se ha reducido significativamente", señaló el experto.
Olas de calor, inundaciones y cancelaciones
Fenómenos como calor extremo, inundaciones, falta de nevadas y contaminación pueden provocar cancelaciones de competencias, afectando la cobertura mediática y los espacios publicitarios. El año pasado, Francia sufrió olas de calor antes del Tour de Francia, lo que obligó a ciclistas a buscar formas de enfrentar temperaturas sofocantes.
De acuerdo con estimaciones del Foro Económico Mundial y datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), 2023 y 2024 se ubicaron entre los años más cálidos registrados, con temperaturas promedio globales superiores en más de 1.4°C respecto a niveles preindustriales. Este aumento ha incrementado la frecuencia de olas de calor e inundaciones que impactan directamente los calendarios deportivos internacionales.
Viabilidad futura y huella climática
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha reconocido que el cambio climático ya afecta directamente la viabilidad de los Juegos de Invierno. Un estudio publicado en Current Issues in Tourism advierte que, bajo escenarios de altas emisiones, sólo 10 de las 21 ciudades que han albergado Juegos invernales conservarían condiciones climáticas adecuadas hacia 2050.
Asimismo, la industria deportiva genera una huella ambiental significativa. El informe Sport for Climate Action de la ONU señala que grandes eventos pueden emitir entre 1.5 y 3 millones de toneladas de CO₂ equivalente, dependiendo de infraestructura y transporte utilizados.
En paralelo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la inactividad física provoca cerca de 5 millones de muertes anuales, lo que dimensiona el potencial impacto social y económico de fomentar la práctica deportiva frente al sedentarismo creciente.
Proyecciones y oportunidades
Se prevé que el turismo deportivo, el segmento de mayor crecimiento dentro de la industria turística, represente 60% del aumento total de los ingresos de la economía deportiva hacia 2030. Los deportes participativos y los ingresos generados por el deporte en sectores como la radiodifusión, la nutrición y la tecnología completan el panorama de una economía que, según el informe, crecerá hasta 3.7 billones de dólares en 2030 y 8.8 billones en 2050.
Simpson concluye enfatizando la responsabilidad del sector: "El deporte tiene más poder que cualquier otro sector para influir en el comportamiento, ya que se considera un activo de la comunidad. Y si eres un activo de la comunidad, debes actuar como tal". El crecimiento del sector debe aprovecharse para maximizar beneficios sociales, como la reducción del gasto público en salud y el avance de la igualdad de género, mientras se enfrentan las amenazas climáticas que ponen en riesgo su futuro.