Cuéllar advierte: Altos precios y riesgo migratorio opacan el Mundial 2026 para México
Cuéllar alerta sobre precios y migración en Mundial 2026

Cuéllar lanza advertencia sobre obstáculos sociales en el Mundial 2026

Mientras el país se prepara para la Copa del Mundo de 2026, Leonardo Cuéllar, figura histórica del futbol mexicano y veterano del Mundial de 1978, ha compartido una perspectiva que combina optimismo deportivo con preocupación social. En una entrevista exclusiva con la agencia Reuters, el exmediocampista expresó sus temores sobre factores que podrían convertir la celebración mundialista en una experiencia excluyente para muchos aficionados mexicanos.

Optimismo moderado para el desempeño deportivo

Cuéllar se mostró genuinamente esperanzado respecto al potencial de la Selección Mexicana en el próximo torneo. "Mi corazón dice que sí, y también parte de mi cabeza", afirmó en referencia a la posibilidad de alcanzar el quinto partido, que en esta edición ampliada a 48 equipos equivaldría a los octavos de final. El veterano incluso vislumbra la posibilidad de llegar hasta los ansiados cuartos de final, aprovechando la ventaja de jugar como local en el icónico Estadio Azteca.

Sin embargo, el exfutbolista fue enfático al recomendar cautela al cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre y Rafael Márquez. "Deben mantener un enfoque de juego por juego", señaló Cuéllar, advirtiendo que la presión nacional podría desmoronar la estructura del equipo si no se maneja con cuidado.

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Los legionarios europeos como factor clave

El análisis táctico de Cuéllar destaca el valor de contar con jugadores en las mejores ligas del mundo. Figuras como Edson Álvarez, Raúl Jiménez y Julián Araujo aportan una madurez y experiencia internacional invaluable para el combinado nacional. No obstante, el exmediocampista fue claro al señalar que el talento individual no garantiza el éxito colectivo.

"Estos elementos deben formar una unidad cohesiva", explicó Cuéllar, subrayando que los legionarios funcionan como "catalizador" solo cuando se integran efectivamente a un sistema de juego sólido. El histórico recordó que México ha dado sus mejores versiones mundialistas precisamente cuando ha logrado esta sinergia colectiva, como ocurrió en las ediciones de 1970 y 1986.

La barrera económica que excluye a la afición

Más allá del aspecto deportivo, Cuéllar expresó profunda preocupación por fenómenos sociales que amenazan con convertir el Mundial en un evento elitista. "Ahora los precios se han fijado muy, muy por encima de los medios de nuestra sociedad", lamentó el veterano, refiriéndose específicamente al costo de los boletos para los partidos.

Según su análisis, esta situación económica podría tener un efecto devastador: los aficionados más apasionados verán el torneo por televisión al ser expulsados de los estadios por los altos costos. Esta exclusión económica, advirtió Cuéllar, no solo afectaría la experiencia individual de los seguidores, sino que podría diluir la tradicional atmósfera festiva que caracteriza a la afición mexicana.

El riesgo migratorio en territorio estadounidense

La complejidad aumenta cuando se considera que parte del torneo se desarrollará en Estados Unidos. Cuéllar alertó sobre los riesgos que enfrentarían los aficionados mexicanos que intenten cruzar la frontera para apoyar a su selección. "Aquellos en los EE. UU. podrían verse envueltos en procedimientos legales", señaló el exfutbolista, refiriéndose a las políticas migratorias vigentes en el país vecino.

Esta situación, según Cuéllar, podría generar un "clima de miedo" que silencie las gradas y resulte en un Mundial menos colorido y vibrante. La combinación de barreras económicas y riesgos migratorios, advirtió, podría dejar fuera precisamente a aquellos seguidores que tradicionalmente han dado vida a los estadios con su pasión y entrega.

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Un llamado a la reflexión colectiva

La advertencia de Leonardo Cuéllar trasciende el ámbito deportivo para convertirse en un llamado de atención sobre problemas sociales que afectan el acceso a experiencias culturales y deportivas masivas. Mientras el país se prepara para recibir el mayor evento futbolístico del planeta, el histórico jugador insiste en que no se pueden ignorar las realidades económicas y políticas que determinarán quiénes podrán realmente participar de la fiesta mundialista.

Su mensaje final es claro: el éxito del Mundial 2026 para México no debe medirse únicamente por los resultados deportivos, sino también por la capacidad de incluir a toda la afición en la celebración, preservando el espíritu festivo y comunitario que ha caracterizado históricamente al futbol mexicano.