Europa pone en duda el liderazgo de Infantino ante los riesgos del Mundial 2026
La FIFA enfrenta una severa crisis de confianza desde Europa, donde se cuestiona abiertamente la capacidad de su presidente, Gianni Infantino, para liderar la seguridad en la próxima Copa Mundial de 2026. A menos de 100 días del inicio del torneo, que será el primero con 48 selecciones y tres países anfitriones, las alarmas se han encendido por los graves problemas de violencia en México y las tensiones geopolíticas en Estados Unidos.
Violencia en Jalisco amenaza la sede mexicana
Mientras la FIFA promociona estadios de vanguardia y un ambiente festivo, la realidad en México es mucho más sombría. Jalisco, estado programado para albergar cuatro partidos del mundial, atraviesa uno de sus periodos más violentos tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las facciones criminales que buscan heredar su imperio han desatado una ola de enfrentamientos, bloqueos y desapariciones, poniendo en entredicho la capacidad del gobierno mexicano para garantizar un entorno seguro. Para la Unión Europea, que enviará a 16 delegaciones y cientos de miles de aficionados, el optimismo de la FIFA resulta preocupante frente a las altas cifras de homicidios cerca del Estadio Akron.
Glenn Micallef, comisario europeo de Deportes, declaró a POLITICO: "Los anfitriones de grandes eventos deportivos como la Copa Mundial de la FIFA y los responsables de la organización del torneo, incluida la FIFA, tienen la responsabilidad de garantizar que los equipos participantes y los aficionados que asisten tengan garantizada su seguridad".
Tensiones políticas en Estados Unidos complican la logística
Si en el sur la amenaza es el narcotráfico, en el norte el conflicto es de orden estatal. La administración de Donald Trump ha llevado la tensión con Irán a un punto crítico, con una retórica bélica que afecta incluso la logística deportiva. Trump ha señalado que Estados Unidos "no sería un lugar seguro" para los futbolistas iraníes, y actualmente no existen procedimientos claros para emitir visas a ciudadanos de ese país, lo que podría excluir a una de las aficiones más apasionadas de Asia.
Micallef expresó profunda preocupación por la opacidad de la FIFA respecto a los protocolos de seguridad, especialmente ante el uso de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en operativos de estadios, decisión que ha encendido alarmas tras incidentes letales recientes en suelo estadounidense.
La polémica asociación de la FIFA con la Junta de Paz para Gaza
La controversia se extiende más allá de las fronteras. La reciente asociación de la FIFA con la "Junta de Paz para Gaza", impulsada por la administración Trump, ha levantado sospechas en la Unión Europea. La donación de 75 millones de dólares para infraestructura deportiva en esa zona de conflicto, anunciada casi simultáneamente con ataques de misiles entre Estados Unidos e Israel contra Irán, es vista en Bruselas como un intento de marginar a organismos multilaterales como la ONU.
Infantino, cercano a los círculos de poder en Washington, enfrenta ahora el cuestionamiento de si la FIFA está siendo utilizada como herramienta de normalización diplomática en medio de un conflicto bélico activo. Micallef fue tajante al exigir que el organismo regrese a los canales tradicionales de cooperación internacional, prefiriendo colaborar con organizaciones como UNESCO y UNICEF.
Con el pitazo inicial acercándose, el Mundial de 2026 se perfila como el más complejo de la historia, donde la seguridad y la política se entrelazan de manera peligrosa.



