Faitelson dice 'sí' al combate contra Cuauhtémoc Blanco, pero con una exigencia solidaria
En un giro sorprendente dentro del mundo del entretenimiento deportivo, el reconocido periodista David Faitelson ha aceptado formalmente el desafío de subirse al ring para enfrentar al exfutbolista Cuauhtémoc Blanco. La propuesta fue lanzada públicamente por Poncho de Nigris, organizador del exitoso evento Ring Royale 2026, quien respondió a los comentarios críticos de Faitelson sobre los combates de influencers con una provocación directa.
La polémica que desencadenó el desafío
Todo comenzó cuando Faitelson expresó en la red social X sus reservas sobre los eventos que mezclan boxeo con artistas y streamers. "No tengo nada contra esos eventos que combinan box con artistas o streamers. Veo que Ring Royal fue éxito como lo fue 'Supernova' el año pasado. Es un entretenimiento", escribió el periodista. Sin embargo, rápidamente señaló su principal preocupación: "El problema tiene que ver con salud. Suben artistas que no están en un estado físico óptimo. Es peligroso. El día en que ocurra un lamentable accidente, se acabó".
Estas declaraciones no pasaron desapercibidas para Poncho de Nigris, quien respondió con un desafío concreto: "Súbete con el @cuauhtemocb10 la segunda edición? Póngase a entrenar desde ahorita y sería como Adame vs Trejo. Ganamos todos", publicó el organizador, haciendo referencia al famoso combate entre Alfredo Adame y Carlos Trejo que capturó la atención nacional.
La condición millonaria de Faitelson
Contra todo pronóstico, David Faitelson no rechazó la propuesta. Por el contrario, la aceptó con una condición que añade un componente filantrópico al posible combate. "Querido Poncho de Nigris, fíjate que lo pensé mejor. Acepto y lo hago gratis, siempre y cuando le pagues 10 millones de pesos a la fundación @TeletonMexico @Choby... Avísame, si te salen las cuentas para empezar a entrenar", respondió el periodista.
Esta condición transforma radicalmente la naturaleza del posible enfrentamiento, convirtiéndolo de un simple espectáculo de entretenimiento a un evento con potencial impacto social. La exigencia de Faitelson pone en la mesa una donación sustancial al Teletón como requisito indispensable para su participación.
Antecedentes históricos entre Faitelson y Blanco
La posible pelea revive un incidente histórico entre ambos personajes que data de 2003. En aquel entonces, Cuauhtémoc Blanco propinó un zape a David Faitelson cuando el periodista se encontraba de espaldas en el vestidor del Estadio Luis "Pirata" Fuente. El momento quedó capturado en video y generó consecuencias significativas:
- La Federación Mexicana de Fútbol multó a Cuauhtémoc Blanco
- El exfutbolista tuvo que ofrecer una disculpa pública
- El incidente marcó la relación entre ambos personajes del deporte mexicano
El contexto del éxito de Ring Royale
El desafío se produce en un momento de auge para los eventos de entretenimiento deportivo. El pasado domingo 15 de marzo, Ring Royale 2026 estableció un récord histórico al alcanzar más de 5 millones de espectadores en streaming a través de YouTube. Este impresionante número superó incluso la audiencia de la ceremonia de premiación de los Oscar en tendencias digitales.
El evento, realizado en la Arena Monterrey, demostró el poder de la convergencia entre deportes y entretenimiento digital al transmitirse simultáneamente en múltiples plataformas:
- YouTube (plataforma principal)
- TikTok
- Twitch
Este éxito sin precedentes explica por qué Poncho de Nigris busca mantener el impulso con combates de alto perfil para la segunda edición del evento. La posible pelea entre Faitelson y Blanco representaría exactamente el tipo de contenido que ha demostrado capturar la atención masiva del público digital.
La pelota queda ahora en la cancha de Poncho de Nigris, quien deberá evaluar si acepta la condición de los 10 millones de pesos para el Teletón que exige Faitelson. Mientras tanto, los aficionados al deporte y al entretenimiento digital esperan ansiosos el próximo capítulo de esta historia que mezcla periodismo, deporte, redes sociales y ahora, potencialmente, filantropía.



