FIFA recorta 100 millones de dólares al presupuesto operativo del Mundial 2026
FIFA recorta 100 millones al presupuesto del Mundial 2026

FIFA aplica drástico recorte presupuestario al Mundial 2026

La FIFA ha implementado un significativo ajuste financiero al presupuesto operativo del Mundial 2026, reduciendo más de 100 millones de dólares en gastos previstos para el torneo más grande en la historia del futbol. Esta decisión se produce mientras la organización proyecta ingresos récord superiores a los 11 mil millones de dólares para el evento que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

Detrás de los números: una meta ambiciosa

El informe financiero inicial de la FIFA para el ciclo 2023-2026 contemplaba gastos operativos de 1,120 millones de dólares para el Mundial, distribuidos en áreas clave como:

  • 280 millones para servicios técnicos
  • 159 millones para transporte de eventos
  • 145 millones para seguridad
  • 79 millones para gestión de invitados

Sin embargo, empleados de la organización en Estados Unidos han recibido instrucciones directas desde la sede central en Suiza para aplicar "eficiencias presupuestarias" que superan los 100 millones de dólares. Un portavoz de la FIFA declaró que estas revisiones forman parte del proceso habitual previo a sus torneos, afirmando: "La FIFA revisa constantemente la eficiencia presupuestaria para garantizar que los costos estén controlados, de modo que se pueda invertir la mayor cantidad posible de ingresos en el desarrollo del futbol mundial".

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El objetivo del 90%: redistribución vs presión financiera

Una de las motivaciones principales detrás del recorte estaría vinculada a una meta financiera interna de la FIFA: reinvertir más del 90% de su presupuesto en programas de desarrollo del futbol a nivel global. Para el ciclo 2023-2026, la organización proyectó inversiones totales por 12,900 millones de dólares, con 11,670 millones destinados específicamente a federaciones, programas de desarrollo y proyectos globales.

No obstante, según fuentes consultadas por The Athletic, este porcentaje funciona como una meta política que termina trasladando presión financiera a sedes, gobiernos locales y, especialmente, a los aficionados.

Costos disparados para los aficionados

Mientras la FIFA reduce su presupuesto operativo, el costo para asistir al torneo se ha disparado significativamente:

  1. Entradas estándar para la fase de grupos se venden alrededor de 700 dólares
  2. Boletos de categoría baja para la final alcanzan los 8,680 dólares
  3. La FIFA implementó precios dinámicos y cobra una comisión del 15% tanto al comprador como al vendedor en su plataforma oficial de reventa
  4. El estacionamiento cerca del MetLife Stadium puede costar 225 dólares, mientras que en el SoFi Stadium de Los Ángeles llega hasta 300 dólares

Tensiones con ciudades anfitrionas

Las ciudades anfitrionas han expresado crecientes inquietudes sobre el reparto de responsabilidades financieras. Según los acuerdos firmados con la FIFA, el organismo controla los ingresos por:

  • Boletos
  • Derechos de televisión
  • Patrocinio
  • Concesiones
  • Estacionamiento

Mientras tanto, las autoridades locales asumen los costos de seguridad y protección. Aunque la FIFA sostiene que el impacto económico compensará esas inversiones -citando estudios que proyectan un beneficio de hasta 30 mil millones de dólares para la economía estadounidense-, varias sedes han reducido planes asociados al torneo.

El Fan Fest previsto en Liberty State Park para el comité anfitrión de Nueva York y Nueva Jersey fue cancelado, mientras Seattle redujo su proyecto original. Solo Filadelfia y Houston mantienen festivales completos durante los 39 días del torneo.

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Contexto político y deportivo complejo

El recorte presupuestario ocurre en medio de tensiones internacionales que también alcanzan al Mundial. El ministro de deportes de Irán, Ahmad Donyamali, declaró que su país no participará en el torneo debido al conflicto militar en Medio Oriente, afirmando: "Considerando que este régimen corrupto asesinó a nuestro líder, bajo ninguna circunstancia podemos participar en el Mundial".

Esta decisión abre un nuevo frente de incertidumbre para la FIFA a menos de 100 días del inicio del campeonato, el primero con 48 selecciones y 104 partidos. Pese al recorte presupuestario y las múltiples tensiones, la organización insiste en que el evento no verá comprometida su operación, manteniendo su proyección de ingresos récord mientras busca cumplir con su ambiciosa meta de redistribución del 90%.