El fútbol italiano baila sin ritmo en una pista vacía
El que alguna vez fue el fútbol más poderoso del mundo, hoy se debate en una angustia que lo coloca al borde de una enfermedad terminal. Desde hace años, el calcio italiano enfrenta una profunda crisis que se refleja en sus pobres resultados en competiciones europeas y en el preocupante estado de su selección nacional.
Un desastre en la Champions League
En la máxima competición continental, sólo un equipo italiano logró trascender de la fase de grupos para acceder a los octavos de final. El Atalanta, quizá el club con menos tradición y escudos de oro, resolvió su llave ante el Borussia Dortmund con una goleada 4-1 en la vuelta, doblegando al gigante alemán 4-3 en el global. Mientras tanto, la Juventus y el Inter, supuestos pesos pesados, sufrieron eliminaciones humillantes.
El Inter, subcampeón de Europa, cayó ante el modesto Bodo Glimt de Noruega, perdiendo 3-1 en territorio escandinavo y 1-2 en San Siro. La Juventus, por su parte, sucumbió ante el Galatasaray turco con un marcador global desfavorable, a pesar de forzar un tiempo extra en Turín. Estos fracasos evidencian una alarmante falta de competitividad.
Europa League y Conference League: más de lo mismo
En la Europa League, la situación no mejora. La Roma apenas se salvó al clasificar en el octavo puesto, el último disponible para evitar el repechaje. El Bologna, en cambio, quedó en zona de eliminación y debe luchar por su pase ante el Brann noruego. En la Conference League, la Fiorentina ocupa el sitio 15 y enfrenta un complicado repechaje ante el Jagiellonia Bialystok, tras una victoria ajustada en Polonia.
Crisis económica y escándalos
El declive no se limita al terreno de juego. El fútbol italiano, que brilló en los años 80 y 90, sufre épocas de crisis económicas debido a la falta de patrocinios. Esto se agrava con escándalos de corrupción, mal manejo de partidos y fondos administrativos, que repercuten negativamente en todos los ámbitos del deporte.
La selección italiana: una tristeza constante
Italia, cuatro veces campeona del mundo, vive uno de sus peores momentos. Tras ganar la Eurocopa en 2021, parecía que los dolores quedaban atrás, pero la realidad es más oscura. Desde 2010, la selección no anima ni mejora, quedando relegada en fases de grupos en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Lo peor vino después: quedó fuera de Rusia 2018 y Qatar 2022, y para 2026, su participación está en ascuas al quedar en el repechaje europeo ante Irlanda del Norte. Nadie apuesta ya por ellos.
En resumen, el fútbol italiano enfrenta una enfermedad terminal que requiere una urgente intervención para evitar su desaparición de la élite mundial.



