Italia rompió el sueño de México en el Mundial 1970: la inédita calificación que terminó en Toluca
Italia rompió el sueño de México en el Mundial 1970

Italia rompió el sueño de México en el Mundial 1970: la inédita calificación que terminó en Toluca

El primer Mundial celebrado en México en 1970 marcó un hito histórico para la Selección Nacional, que por primera vez logró calificar a la siguiente fase del torneo cuatrianual. Sin embargo, este sueño se estrelló finalmente contra la escuadra azzurra de Italia, en un partido que quedó grabado en la memoria colectiva del fútbol mexicano.

El inicio de una aventura inolvidable

El martes 26 de mayo de 1970, las páginas de Exélsior mostraban imágenes de la selección italiana paseando por el Zócalo de la Ciudad de México. El portero Dino Zoff charlaba con un policía, mientras el defensa Comunardo Niccolai leía el periódico. Este ambiente festivo contrastaba con la tensión que se viviría en los estadios.

La inauguración del Mundial en el Estadio Azteca fue descrita por el reportero Guillermo Ochoa como "la sede mundial de la locura para ciento diez mil personas". México empató 0-0 con la Unión Soviética en un partido donde las esperanzas de un gol se desvanecieron, dejando a la afición con la frase: "Pudimos ganar".

La clasificación histórica a cuartos de final

Tras una goleada a El Salvador y un partido crucial contra Bélgica, México se enfrentaba a una situación dramática. En Puebla, los belgas confiaban en el clima frío para vencer, pero el destino tenía otros planes. El 7 de junio, a las 4:17 de la tarde, Gustavo Peña anotó un penal que llevó a México a la victoria y, por primera vez, a los cuartos de final de un Mundial.

El técnico Raúl Cárdenas señaló: "En los partidos próximos no cuentan los puntos, sino los triunfos", anticipando la dificultad de la fase eliminatoria. México terminó segundo en su grupo, con 5 puntos, mismo registro que la URSS, pero con un gol menos.

La fiesta en las calles y el enfrentamiento con Italia

La clasificación desató una celebración sin precedentes en la Ciudad de México. Exélsior tituló: "Interminable fiesta en las calles por el triunfo de la Selección". La capital se convirtió en un hervidero de alegría, con multitudes cantando el "Cielito lindo" y honrando a los jugadores.

Sin embargo, Italia, que había pasado como líder de su grupo con resultados modestos, esperaba en cuartos de final. En Toluca, bajo un sol radiante, la Azzurra resurgió con fuerza. Con el genio de Gianni Rivera, autor de dos goles, Italia derrotó contundentemente 4-1 a México, sepultando las esperanzas de millones de aficionados.

El legado de un sueño truncado

Italia, que inició su aventura mexicana en el Zócalo, eliminó al anfitrión pero luego perdería la final contra Brasil, el equipo que los mexicanos guardarían para siempre en su corazón. Este Mundial dejó una marca indeleble en la historia del fútbol nacional, recordándonos que, a veces, los sueños más grandes pueden romperse en un instante.

La crónica de Miguel Aguirre C. capturó el momento: "Y los claxons callaron…", simbolizando el fin de una fiesta que, aunque efímera, demostró el potencial y la pasión de la Selección Mexicana en el escenario mundial.