Messi se distancia de la campaña electoral del FC Barcelona
El nombre de Lionel Messi resuena nuevamente en los pasillos del Camp Nou, pero esta vez no por sus hazañas deportivas, sino por la intensa campaña electoral del FC Barcelona. El astro argentino ha tomado una posición firme y clara: rechaza categóricamente que su imagen sea utilizada como herramienta política en las elecciones presidenciales del club catalán.
Protegiendo el legado del "10"
Según reportes confirmados por el diario Marca, el entorno cercano a Lionel Messi ha asegurado que el jugador no desea participar en el "ruido político" que rodea las elecciones del Barcelona. El uso de su imagen en pancartas y materiales de campaña, como el lema "Ganas de volver a verte" utilizado por Marc Ciria, se ha realizado sin el consentimiento ni conocimiento previo del futbolista.
El actual jugador del Inter Miami busca proteger su legado de cualquier manipulación electoral, manteniendo un mensaje consistente: no intervendrá, ni pública ni privadamente, en el proceso que definirá al próximo presidente del club culé. Esta postura neutral se mantiene mientras Joan Laporta busca la reelección y Víctor Font aspira a tomar el relevo en la dirección del equipo.
Los planes de los candidatos pese al rechazo de Messi
A pesar de la clara postura de Messi, los principales candidatos continúan utilizando su figura como el activo más valioso de sus campañas. Víctor Font, considerado el rival más fuerte de Laporta, ha revelado tener un proyecto estructurado de cuatro años diseñado específicamente para traer al argentino de vuelta al Barcelona.
En declaraciones exclusivas para Mundo Deportivo, Font afirmó: "Sí, hemos hablado directamente con Messi y personas cercanas a él. Son conversaciones privadas, y siempre hemos mantenido que nadie debería usar a Messi con fines electorales". El candidato detalló que su deber es explicar lo que han preparado y, en caso de ganar las elecciones, finalizar el acuerdo que sea mejor tanto para el jugador como para el club.
El ambicioso plan de Font se sustenta en tres pilares fundamentales:
- Convertir a Messi en presidente honorario del FC Barcelona
- Crear alianzas comerciales de gran escala que beneficien al club y al jugador
- Garantizarle una despedida deportiva digna en el nuevo Camp Nou
La postura de Laporta y las heridas del pasado
Por otro lado, Joan Laporta ha optado por una estrategia diferente, basada en la nostalgia y la justificación de decisiones pasadas. En su nuevo libro "Así salvamos al Barça", el actual presidente admite que la relación con Messi quedó seriamente dañada tras la salida del jugador en 2021, un hecho que atribuye principalmente a las rígidas normas financieras de LaLiga.
Según extractos publicados por Marca, Laporta reconoce los errores cometidos pero insiste en que las circunstancias externas limitaron sus opciones. Sin embargo, independientemente de las razones y justificaciones presentadas, Messi ha dejado absolutamente claro que no desea que su imagen sea utilizada para inclinar la balanza en las urnas del proceso electoral.
Esta situación pone de manifiesto la compleja relación entre el futbolista y el club que lo vio crecer, así como la intensa batalla política que se desarrolla en el seno del FC Barcelona mientras los candidatos buscan cualquier ventaja competitiva, incluso cuando esto signifique utilizar figuras que han expresado explícitamente su deseo de mantenerse al margen.