Cuatro mexicanas hacen historia al cruzar el océano Atlántico en 45 días
Las deportistas mexicanas Eugenia Méndez, Ana Lucía Valencia, Andrea Gutiérrez y Lucila Muriel, integrantes del equipo Oceanida, han logrado una hazaña sin precedentes al convertirse en las primeras mujeres de México en cruzar el océano Atlántico. Este logro histórico, que les tomó 45 días completar, ha marcado un hito en el deporte femenil nacional y ha inspirado a miles de personas.
Una travesía de 4,800 kilómetros desde España al Caribe
Durante un evento organizado por la firma de abogados Santamarina Steta, las atletas compartieron los detalles de su épica travesía, que abarcó aproximadamente 4,800 kilómetros de mar abierto. El recorrido inició en las Islas Canarias, España, y culminó en Antigua y Barbuda, en el Caribe, representando un desafío físico y mental de proporciones extraordinarias.
"Si bien Oceanida somos cuatro mujeres cruzando el océano y siendo deportistas, esto terminó siendo algo más grande. Terminó siendo un movimiento", explicó Eugenia Méndez durante la presentación. "También hemos apoyado a jóvenes a través del Fondo Guadalupe Musalem, para que mujeres indígenas puedan continuar sus estudios".
El lema maya que unió al equipo: In Lak'ech
Uno de los elementos más significativos de esta aventura fue la adopción del símbolo maya In Lak'ech, que significa 'yo soy otro tú, tú eres otro yo'. Las integrantes de Oceanida realizaron este saludo con sus familias antes de embarcarse, estableciendo un vínculo espiritual que las acompañó durante toda la travesía.
"Nosotras estamos aquí al frente, pero hay mucha gente detrás de nosotras para poder estar donde estamos", relató Méndez. "Un lema muy importante durante la travesía fue el símbolo maya In Lak'ech. Hicimos ese saludo con nuestras familias antes de salir a navegar".
El trabajo en equipo como clave del éxito
Las deportistas destacaron que la colaboración y el apoyo mutuo fueron fundamentales para completar el recorrido. En un ambiente donde cada decisión podía significar la diferencia entre el éxito y el fracaso, la confianza entre las integrantes resultó vital.
"El trabajo en equipo fue fundamental", explicó Lucila Muriel. "A veces una decía: 'no sé hacer algo', pero aprendimos a preguntar y a aprender. Teníamos que hacerlo todo entre todas, porque la vida de una estaba en manos de la otra".
Representando a México con un alebrije en alta mar
Para el equipo Oceanida, era esencial llevar consigo la identidad mexicana durante su travesía. Por esta razón, decidieron decorar su embarcación con la figura de un alebrije, una criatura fantástica formada por partes de distintos animales que simboliza la unidad en la diversidad.
"Cuando llegó nuestra chalupa estaba completamente vacía. Queríamos algo mexicano, con folclor, y pensamos que no había algo más representativo que un alebrije", concluyó Méndez. "Así nos sentíamos nosotras: formadas por partes distintas pero siendo una sola entidad".
Inspirando a nuevas generaciones de mujeres
Más allá del logro deportivo, las integrantes de Oceanida han enfatizado que su objetivo principal es inspirar a más mujeres a perseguir sus sueños, demostrando que con disciplina, trabajo en equipo y convicción es posible alcanzar metas que parecen imposibles.
El reconocimiento recibido durante el evento organizado por Santamarina Steta no solo valida su hazaña histórica, sino que también refuerza su compromiso con la creación de un movimiento que empodere a mujeres en todos los ámbitos de la sociedad mexicana.
