Mourinho explota contra Vinícius: 'Se metió con 60 mil personas, el Benfica no es un club racista'
José Mourinho, en su estilo característico y confrontacional, compareció ante los medios tras el tenso duelo de la Champions League entre Benfica y Real Madrid en Lisboa. El estratega portugués no solo se negó a respaldar la denuncia de Vinícius Jr. sobre un presunto insulto racista de Gianluca Prestianni, sino que cargó la responsabilidad sobre el brasileño por su comportamiento tras anotar el gol de la victoria.
Crítica a la actitud de Vinícius
Mourinho cuestionó severamente la gestión emocional de Vinícius frente a la tribuna, considerando que su celebración fue inaceptable. Aunque reconoció el talento indiscutible del atacante merengue, lamentó que el espectáculo futbolístico quedara opacado por los roces entre los protagonistas. El técnico del Benfica argumentó que el partido cambió de rumbo debido a acciones ajenas a lo táctico, enfatizando la necesidad de respeto en el campo.
Mourinho invoca a Eusebio para dar una lección
Al ser interrogado sobre el supuesto insulto racista, Mourinho mantuvo una postura escéptica, revelando que habló con ambos jugadores y recibió versiones contradictorias. En un momento clave de su discurso, comparó la actitud de Vinícius con la de Eusebio, leyenda negra del club portugués, para defender la identidad diversa y respetuosa del Benfica. 'Le dije a Vinícius que la celebración tenía que ser diferente. Este club tiene a Eusebio como leyenda, un jugador negro… El Benfica no es un club racista', declaró el entrenador, insinuando que los gestos del madridista hacia la grada fueron inapropiados.
Mourinho añadió que el brasileño debió celebrar con sus compañeros en lugar de provocar a la afición rival: 'Tuvo que irse con sus compañeros y no meterse con 60 mil personas en este estadio. ¿En cuántos estadios pasó esto?', cuestionó, sugiriendo que Vinícius suele repetir conductas que encienden a las aficiones. Finalmente, sentenció: 'Habló con los dos. Vinícius me dice una cosa y Prestianni me dice otra. No puedo decir que lo que Vinícius me dijo es la verdad. No lo sé'.
Quejas contra el arbitraje
La furia de Mourinho también se dirigió hacia el cuerpo arbitral encabezado por Francois Letexier. El técnico recibió una tarjeta roja durante el encuentro y explicó que su expulsión se debió a reclamar una supuesta parcialidad a favor del Real Madrid. Según sus palabras, el árbitro evitó deliberadamente amonestar a jugadores clave como Aurélien Tchouaméni, Álvaro Carreras y Dean Huijsen, lo que condicionó el desarrollo físico del juego.
'El árbitro tenía un papel que decía que ellos no podían ver la amarilla. Sabemos cómo funciona la cosa', disparó con ironía el portugués. Debido a esta sanción, Mourinho no podrá dirigir desde el banquillo en el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu, representando un duro golpe para el Benfica en su búsqueda de la remontada en la capital española.



