Fracaso en taquilla del Mundial 2026: Estados Unidos figura en lista negra de partidos con menos boletos vendidos
La efervescencia por el Mundial 2026 no se ha distribuido de manera uniforme entre todas las sedes del torneo. A mediados de abril, mientras la FIFA reportaba una alta demanda global, los datos duros de la plataforma de venta de última hora revelaron una realidad preocupante: casi 29,700 entradas permanecían disponibles para ciertos partidos de la fase de grupos, exponiendo un severo problema de interés en cruces específicos y encendiendo alarmas en el comité organizador.
La sorpresiva presencia de Estados Unidos en la lista negra
Lo que nadie anticipaba era que el propio país anfitrión, Estados Unidos, aparecería en esta indeseable estadística. El público local demostró escaso interés en apoyar a su selección durante uno de los momentos más importantes del torneo, evidenciando que contar con estadios de primer nivel no garantiza un lleno total cuando las condiciones no favorecen al aficionado común.
Los cinco partidos con mayor disponibilidad de boletos
Las cifras oficiales exhibieron con crudeza los cinco encuentros con más entradas a la venta, revelando un desastre logístico y comercial:
- Cabo Verde vs Arabia Saudita en Houston: 13,215 boletos sobrantes, convirtiéndose en el juego menos atractivo de toda la competencia.
- Jordania vs Argelia: reportó 3,099 asientos vacíos en las gradas.
- Estados Unidos vs Paraguay: acumuló 2,826 localidades disponibles, un duro golpe al orgullo nacional del anfitrión.
- Argelia vs Austria: con 2,816 tickets sin dueño.
- RD Congo vs Uzbekistán: sumó 1,916 entradas en el portal oficial de reventa y venta de última hora.
Factores detrás del fracaso comercial
Los expertos identificaron varias razones claras para este fenómeno:
- Precios exorbitantes: La FIFA fijó costos elevados desde las primeras fases de comercialización, desalentando completamente a los seguidores locales que no pudieron costear la experiencia.
- Selecciones con poca afición viajera: Equipos que no cuentan con grandes diásporas en territorio norteamericano para llenar recintos de capacidad colosal como el MetLife Stadium o el SoFi Stadium.
- Horarios incómodos: Programar partidos de mediodía a mitad de semana imposibilitó la asistencia de miles de trabajadores y estudiantes.
Mientras potencias tradicionales como Brasil llenaron estadios en ciudades como Filadelfia sin importar el rival, los cruces de menor jerarquía terminaron pagando las consecuencias de una estrategia que priorizó las ganancias sobre la pasión por el fútbol.



