México 2026: El tercer Mundial y el eco político de 1970 y 1986
El periódico Excélsior, al cumplir 109 años, documenta cómo los mundiales de futbol de 1970 y 1986 en México fueron años de quiebre político, económico y social, marcando el rumbo del país hacia 2026, cuando se celebrará un tercer campeonato mundial en suelo mexicano, compartido con Estados Unidos y Canadá.
1970: Un grito que cubrió heridas
En 1970, el Estadio Azteca fue testigo de un abucheo unánime al presidente Gustavo Díaz Ordaz, en rechazo a la masacre del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco. Este evento, que cambió a México para siempre, ocurrió en un contexto de represión social y persecución política. El mundial, con la figura de Pelé y el grito de "¡gol!", sirvió como un breve bálsamo para las heridas abiertas.
Además, 1970 vio el surgimiento de movimientos de izquierda y grupos guerrilleros, como el Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR) y las Fuerzas de Liberación Nacional, precursoras del EZLN. En lo económico, el fin del modelo de desarrollo estabilizador bajo Luis Echeverría llevó a devaluaciones e inestabilidad, culminando con el fin de la paridad de 12.50 pesos por dólar en 1976.
1986: Crisis y terremotos
Dieciséis años después, en 1986, otro abucheo resonó en el Estadio Azteca, esta vez dirigido al presidente Miguel de la Madrid, debido a la crisis económica con el dólar disparado hasta 520 pesos. Los terremotos de septiembre de 1985, que dejaron miles de muertos, sacudieron al gobierno y dieron pie a la emergencia de la sociedad civil.
Este periodo también marcó la ruptura del partido hegemónico PRI con la formación de la Corriente Democrática, liderada por Cuauhtémoc Cárdenas, que eventualmente llevó a la creación del PRD. En lo económico, la inflación superó el 100% y México se integró al GATT, sentando las bases para el modelo neoliberal y futuros acuerdos como el T-MEC.
2026: Un nuevo capítulo
En 2026, México albergará su tercer mundial, con cambios significativos: la inauguración será el 11 de junio, el Estadio Azteca tiene nuevos nombres, y el abucheo al poder político será improbable, ya que su lugar será cedido a un joven por concurso. Políticamente, el país ha vivido tres alternancias (PRI-PAN-PRI-Morena), con Morena tomando el lugar del PRI como partido hegemónico, aunque con un régimen distinto.
La economía depende en gran medida del T-MEC, y por primera vez una mujer, Claudia Sheinbaum, ocupa la presidencia. Los paralelismos con 1970 y 1986 son evidentes, pero México enfrenta este nuevo mundial en un contexto de transformación profunda, donde la historia se asoma una vez más para definir el futuro.
