México cambia el verde por el blanco en histórico partido de reinauguración
En un hecho que ha generado polémica entre los aficionados, la Selección Mexicana debutará su nueva playera blanca durante la reinauguración del Estadio Banorte este sábado 28 de marzo, enfrentando a la selección de Portugal en un partido amistoso de gran significado.
La imposición del patrocinador sobre la tradición
La razón principal por la que el Tri no vestirá su característico color verde en este encuentro histórico recae completamente en Adidas, la marca alemana que viste al equipo nacional. La empresa ha obligado a México a utilizar la nueva indumentaria blanca como parte del lanzamiento comercial de esta playera, que será la oficial para el Mundial 2026.
"México no fue un caso exclusivo de esta decisión", explica el reporte, ya que otras selecciones patrocinadas por Adidas como Bélgica, Argentina y España también tuvieron que acatar instrucciones similares en sus respectivos partidos amistosos.
Detalles del partido y expectativas
El encuentro ante más de 80,000 espectadores en el Coloso de Santa Úrsula representa el compromiso más importante del equipo dirigido por Javier Aguirre de cara al próximo Mundial. Portugal llegará sin su máxima estrella, Cristiano Ronaldo, quien se perderá el partido debido a una lesión.
Además de la playera blanca de campo, se espera que los porteros mexicanos Guillermo Ochoa o Raúl Tala Rangel estrenen la nueva indumentaria morada diseñada específicamente para los arqueros.
El regreso del verde está programado
A pesar de la polémica actual, los aficionados podrán ver nuevamente a su selección con la tradicional playera verde en el próximo partido contra Bélgica el martes 31 de marzo. Aunque aún no existe un anuncio oficial, se confirma que el Tri disputará la inauguración contra Sudáfrica con la combinación clásica que tanto identifica al país:
- Playera verde
- Short blanco
- Calcetas rojas
Este partido de reinauguración marca un momento significativo en la historia reciente del fútbol mexicano, donde las decisiones comerciales han prevalecido temporalmente sobre las tradiciones deportivas, generando debate entre puristas y entendiendo las realidades del fútbol moderno.



