Neymar apuesta en el póker mientras el Santos lucha por no descender
El nombre de Neymar Jr. vuelve a estar en el centro de una intensa polémica en Brasil, no solo por su rendimiento futbolístico, sino por sus decisiones fuera del campo. Mientras el jugador esperaba una convocatoria de última hora para la selección brasileña y así disputar su cuarto y posiblemente último Mundial como profesional, sus acciones parecen alejarlo cada vez más de ese sueño.
Ausencia polémica en partido crucial
Mientras el Santos empataba sin goles ante el Cruzeiro en un encuentro fundamental para salir de la zona baja de la tabla, ocupando la posición 16 con apenas siete puntos, su máxima estrella brillaba por su ausencia en el estadio. En lugar de apoyar a su equipo, Neymar se encontraba activamente participando en un torneo de póker online de altas apuestas.
Según reportes del periodista Leo Dias, el astro brasileño pasó cerca de 24 horas conectado a una plataforma de juego entre el viernes y el domingo. Lo más controvertido fue que Neymar no solo participó inicialmente, sino que realizó al menos cuatro "reentradas" tras ser eliminado, invirtiendo más de 20 mil dólares solo en inscripciones. Esta cifra resulta particularmente ofensiva para muchos aficionados considerando que su equipo se jugaba literalmente la permanencia en la máxima categoría.
Justificaciones que no convencen
Oficialmente, el Santos intentó justificar la ausencia de su "10" bajo el concepto de "gestión de carga", un sistema diseñado para prevenir lesiones en jugadores con historial físico delicado. Sin embargo, la respuesta del propio Neymar en redes sociales echó por tierra cualquier intento de explicación seria.
El jugador publicó un mensaje irónico que decía: "Hoy el día empezó con entrenamiento... ah, también hubo un poquito de póker". Esta declaración cayó como un balde de agua fría en una afición que exige compromiso total para evitar el descenso del histórico club brasileño.
El sueño mundialista en peligro
La conducta de Neymar no solo afecta su relación con el Santos, sino que pone en grave peligro su última oportunidad de gloria internacional. Carlo Ancelotti, actual seleccionador de Brasil, ha mantenido una postura firme respecto a la disciplina y la intensidad necesaria para el proceso rumbo al Mundial 2026.
Fuentes cercanas a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) indican que Ancelotti prioriza a jugadores con ritmo competitivo y regularidad, dos factores que hoy Neymar claramente no ofrece. "El talento no se discute, pero la intensidad es innegociable", ha sido el mensaje implícito del técnico italiano en sus últimas convocatorias, donde el nombre de Neymar ha brillado precisamente por su ausencia.
Aunque Ancelotti reconoce que la experiencia de "Ney" podría ser un activo valioso en el vestuario, el seleccionador ha dejado claro que nadie tiene el puesto asegurado. Con 34 años y apenas tres goles en 12 partidos esta temporada, el brasileño parece estar más cerca de las mesas de apuestas virtuales que de ver acción el próximo verano en Norteamérica durante el Mundial 2026.
La situación presenta un triste panorama para uno de los talentos más brillantes de su generación, cuyo legado futbolístico podría verse empañado por decisiones que parecen priorizar el entretenimiento personal sobre el compromiso deportivo en el ocaso de su carrera.



