Pelé en las páginas de Excélsior: Una crónica histórica del Mundial México 1986
El jueves 29 de mayo de 1986 marcó un momento histórico para El Periódico de la Vida Nacional. Edson Arantes do Nascimento, mundialmente conocido como Pelé, el Rey del Fútbol, coronó su presencia en las páginas de Excélsior con una colaboración especial dirigida al pueblo mexicano.
El Mundial de la Amistad: Un espíritu que trascendió el deporte
Pelé describió aquel torneo como "la copa mundial de la amistad", un calificativo que, según sus palabras, se mantenía vigente incluso antes del primer pitazo inicial. Destacó cómo los mexicanos, levantándose de la tragedia del terremoto de 1985, demostraron una actitud servicial y amable hacia el mundo, mostrando que reconstruían no solo edificios sino también sus vidas.
Pero la fraternidad no se limitaba a los anfitriones:
- Los alemanes occidentales organizaron un partido benéfico cuyos fondos se destinaron a un orfanato local.
- Los argentinos ya tenían una calle con su nombre en Puebla por su solidaridad tras los sismos.
- La señorita México visitó el Centro Internacional de Prensa.
- Los húngaros invitaron a la prensa a cocteles mientras sus jugadores grababan un casete titulado "¡Viva México!"
La FIFA, por su parte, implementó una regla que obligaba a los equipos a salir juntos del campo tras cada partido, buscando fomentar un mejor espíritu deportivo.
El recuerdo del triunfo brasileño en 1970 y el presente de 1986
Pelé confesó haberse contagiado de la fiebre mexicana, no refiriéndose a problemas gastrointestinales sino al entusiasmo del país. Recordó con nostalgia su triunfo en el Estadio Azteca durante el Mundial de 1970, donde Brasil se consagró campeón con él como máximo exponente.
"¡Quisiera ser joven de nuevo y poder jugar como lo hice entonces!", expresó el legendario futbolista, aunque reconoció que México 1986 era para las estrellas del momento.
El análisis de Pelé sobre las figuras del torneo
El brasileño admitió la dificultad de elegir sus equipos favoritos, mencionando a futbolistas consagrados como:
- Diego Maradona de Argentina
- Michel Platini de Francia
- Karl-Heinz Rummenigge de Alemania Federal
Pero dedicó especial atención a Diego Armando Maradona, describiéndolo como "uno de los jóvenes más ricos y seguros que se hayan presentado en el fútbol internacional", pero señalando que aún carecía de suficientes trofeos en los niveles más altos.
"La ambición bulle dentro de su complexión baja y robusta", escribió Pelé sobre el argentino. "México es un Everest personal que debe ascender. Con toda su brillantez ocasional, Diego tiene que probar aún que es el número uno en la compañía más ilustre."
Pelé concluyó con una frase que resonaría en la historia: "Ésta es la hora de Maradona", anticipando el protagonismo que el jugador argentino tendría en aquel torneo donde finalmente llevaría a su selección a la gloria.
Esta colaboración histórica no solo capturó el ambiente único del Mundial México 1986, sino que también ofreció una perspectiva privilegiada de uno de los mayores íconos del deporte sobre sus contemporáneos y el legado del fútbol en tierras mexicanas.



