Estadio Azteca en la Mira: Preocupación por su Estado Rumbo al Mundial 2026
En junio de 2024, el Estadio Azteca inició una importante remodelación con el objetivo de estar listo para la Copa del Mundo 2026. En ese momento, los plazos parecían adecuados para una modernización completa. Sin embargo, hoy, el tiempo parece agotarse rápidamente, y el Coloso de Santa Úrsula sigue sin generar ilusión entre muchos aficionados y residentes locales.
Un Panorama Desalentador en la Periferia
Caminar alrededor del hoy llamado Estadio Banorte es adentrarse en un entorno caótico: calles sin pavimentar, nubes gigantes de polvo, trabajadores laborando bajo un intenso calor y escombros que obstaculizan el paso. Los vecinos de la zona expresan poca esperanza por el evento mundialista, especialmente aquellos que dependen de actividades comerciales.
"Llevo años guardando carros, ella vendiendo aquí [quesadillas]. Es dinero que nos ayuda para el día a día, y que no nos dejen hacer nada, la verdad no nos da ilusión", comentó una vecina a medios locales, reflejando la frustración de muchos.
Compromisos Inminentes y Descontento Vecinal
En un mes, el estadio reabrirá sus puertas para un partido entre México y Portugal, un encuentro que ilusiona a la afición pero no a los colonos, quienes describen sentirse "en zona de guerra" debido a las restricciones. Los vendedores han sido notificados de que no podrán operar durante la Copa del Mundo, una medida que ha generado enojo y desilusión.
El gran objetivo sigue siendo llegar en óptimas condiciones a la inauguración del Mundial, pero con solo 21 meses de remodelación completados antes de su reapertura programada para el 28 de marzo, las dudas persisten. La visita de estrellas como Cristiano Ronaldo no basta para mitigar las preocupaciones sobre el estado actual del recinto.
Reflexiones Finales
Mientras México se prepara para ser sede de partidos del Mundial 2026, el estado del Estadio Azteca se convierte en un tema crítico. La remodelación, aunque en marcha, enfrenta desafíos logísticos y sociales que podrían impactar la experiencia del evento. La comunidad local espera soluciones que equilibren las necesidades del torneo con su bienestar económico y cotidiano.
