Presidente de la RFEF condena firmemente incidentes racistas en partido amistoso
El máximo dirigente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, ha expresado una condena rotunda hacia los cánticos xenófobos y la silbatina dirigida al himno nacional de Egipto durante el encuentro amistoso disputado entre las selecciones de España y Egipto en el RCDE Stadium de Barcelona, que finalizó con un empate sin goles (0-0).
"Incidentes aislados" que no deben repetirse
"Hay que condenar ese tipo de actitudes de manera enérgica", declaró Louzán ante los medios de comunicación presentes. "Debemos recordar que ya hemos insistido a través de los videomarcadores del estadio que estas manifestaciones no pueden producirse bajo ninguna circunstancia. El fútbol debe ser siempre un ejemplo claro de convivencia y respeto mutuo, especialmente el respeto hacia todas las personas".
El presidente de la RFEF añadió que tanto la UEFA como la FIFA están trabajando activamente para erradicar completamente este tipo de comportamientos inaceptables en el mundo del deporte. "Lamento profundamente que estos hechos hayan ocurrido durante nuestro partido. Como institución, tenemos la obligación de condenarlos públicamente y tomar medidas".
Impacto en la candidatura del Mundial 2030
Consultado sobre si estos incidentes podrían afectar negativamente la candidatura de España para albergar la final de la Copa Mundial de 2030, Louzán respondió con firmeza: "Cada situación debe colocarse en su lugar correspondiente. Lo ocurrido representa un incidente aislado que no debe volver a producirse jamás. Vamos a trabajar de manera conjunta con todas las partes involucradas para garantizar que no se repitan estas actitudes reprobables".
El directivo enfatizó que corresponde a la federación y a la sociedad en general solicitar y exigir que este tipo de comportamientos xenófobos desaparezcan completamente de los estadios de fútbol.
Falta de comunicación con Lamine Yamal
En otro aspecto relevante, Louzán reconoció que no había podido mantener una conversación con el jugador Lamine Yamal, futbolista musulmán que no permaneció en el campo durante la vuelta final del encuentro. "He saludado brevemente a algunos jugadores, pero no tuve la oportunidad de hablar directamente con él. Este tipo de situaciones no deben volver a ocurrir, y creo firmemente que la sociedad española en su inmensa mayoría es un ejemplo de tolerancia. Lo sucedido aquí representa un caso excepcional y aislado".
Reconocimiento al público catalán
Más allá de los lamentables incidentes, el presidente de la RFEF expresó su agradecimiento sincero "al público de Barcelona y de toda Cataluña" por el cálido recibimiento brindado a la selección española. "Hoy hemos tenido el estadio de Cornellà-El Prat prácticamente lleno, lo que nos produce una gran satisfacción. Muchas personas me comentaron que debemos visitar Barcelona con mayor frecuencia, y así lo haremos sin duda. El ambiente general fue magnífico, exceptuando esos detalles específicos que todos hubiéramos preferido que no ocurrieran".
El partido amistoso entre España y Egipto, celebrado el 31 de marzo de 2026, quedó marcado por estos episodios de racismo que han generado preocupación y condena en el ámbito deportivo internacional, poniendo nuevamente sobre la mesa la necesidad de combatir toda forma de discriminación en el fútbol.



