El ritual del Chelsea en el círculo central que genera polémica en la Premier League
Ritual del Chelsea en círculo central irrita a rivales y árbitros

El ritual del Chelsea en el círculo central que genera polémica en la Premier League

Un nuevo ritual del Chelsea en el círculo central del campo de juego está provocando abucheos, críticas y hasta la intervención de árbitros en la Premier League, convirtiéndose en uno de los temas más incómodos del fútbol inglés actual.

Un gesto que dura segundos pero dice mucho

Hay gestos en el fútbol que duran apenas unos segundos pero terminan diciendo mucho más que un gol. En el Chelsea, ese gesto ocurre antes de que el balón empiece a rodar. Once futbolistas vestidos de azul caminan hacia el círculo central, se juntan alrededor del balón, inclinan la cabeza y se abrazan como si compartieran un secreto. El ritual dura apenas unos instantes, pero su impacto está resonando en toda la liga.

Lo que parecía una simple reunión motivacional se ha convertido en un tema polémico porque el Chelsea ya no lo hace como todos los equipos. Lo realiza justo en el centro del campo, exactamente donde está colocado el balón, y lo repite antes de cada tiempo del partido.

El origen del ritual controvertido

Todo comenzó el 28 de enero en el Estadio Diego Armando Maradona, cuando el Chelsea visitó al Napoli en el último partido de la fase de grupos de la UEFA Champions League. Los ingleses necesitaban ganar para asegurar su lugar en los octavos de final, y antes de iniciar el encuentro, los jugadores se reunieron en el círculo central para darse ánimo.

Nada extraordinario, salvo que no lo hicieron en las inmediaciones de su área sino en el medio campo. El partido fue caótico, intenso y terminó con una remontada 3-2 que dejó a los londinenses con el boleto en la mano. Tres días después, el Chelsea volvió a ganar, remontando un 2-0 contra el West Ham United para imponerse 3-2.

La coincidencia fue suficiente para establecer el ritual como una costumbre fija. Desde entonces, el equipo repite la ceremonia antes de cada mitad de partido, pero siempre en el círculo central, formando un anillo cerrado alrededor del balón.

El círculo central como territorio disputado

El gesto parece una mezcla entre motivación interna y mensaje externo. Una forma de recordarse que están juntos, pero también de marcar territorio frente al rival. El problema es que no todos lo interpretan con simpatía.

En las últimas semanas, las aficiones de Aston Villa y Wrexham comenzaron a abuchear el ritual incluso antes de que comenzaran los partidos. Algunos futbolistas rivales también se han mostrado incómodos mientras esperan que termine la escena, pues el círculo central es, después de todo, un lugar neutral que el Chelsea ocupa como si fuera suyo.

El árbitro que se metió en el ritual

El episodio más extraño ocurrió recientemente cuando los jugadores del Chelsea comenzaron su reunión habitual y el árbitro Paul Tierney caminó hacia el centro del círculo... y se quedó ahí. Literalmente en medio del ritual.

Los futbolistas azules lo rodearon como si fuera parte del equipo. El mediocampista Cole Palmer incluso le dio un abrazo antes de que terminara la arenga. Tierney no repitió el gesto antes del segundo tiempo, pero la escena ya había dado la vuelta al mundo. Un árbitro dentro del grito de guerra de uno de los equipos que dirige no es algo que se vea todos los días.

El origen de la idea y las críticas

El actual entrenador del Chelsea, Liam Rosenior, no se atribuye el invento. De hecho, insiste en que fue una iniciativa de los propios jugadores, aunque dentro del club algunos señalan la influencia de Willie Isa, exjugador del Wigan Athletic contratado hace poco más de un año para trabajar en el área de desarrollo y apoyo a los futbolistas.

Isa se ha especializado en dinámicas de grupo y liderazgo dentro del vestidor, y el ritual encaja perfectamente con esa filosofía. En el fútbol moderno todo se estudia, y cada detalle puede convertirse en una ventaja mental, pero también puede provocar rechazo.

El exdelantero de Liverpool y Real Madrid, Steve McManaman, no ocultó su molestia durante una transmisión en TNT Sports: "Para ser sincero, me parece ridículo. Hoy en día, con las ventajas psicológicas que se pueden obtener, a todo el mundo se le ocurre una nueva idea absurda, y esta es una de ellas".

La crítica resume bien la sensación que empieza a rodear al ritual. Para algunos es una herramienta de cohesión, para otros es simplemente una provocación innecesaria. Al menos en el último partido, el ritual no tuvo ningún poder sobre el rival, ya que el Newcastle se llevó el encuentro 1-0 con gol de Anthony Gordon al minuto 18, logrando su primera victoria en Stamford Bridge desde 2012.