Selección Mexicana abrirá derechos de transmisión a plataformas de streaming tras Mundial 2026
Selección Mexicana abrirá transmisiones a Netflix y Amazon tras Mundial

Selección Mexicana abrirá derechos de transmisión a plataformas de streaming tras Mundial 2026

La Selección Mexicana de fútbol está a punto de experimentar una transformación radical en su modelo de transmisión televisiva. Con el inminente final del contrato con Televisa el próximo 19 de julio, justo después de la conclusión de la Copa del Mundo 2026, se abrirá un nuevo capítulo que podría llevar al equipo nacional a plataformas de streaming globales como Netflix, Amazon Prime Video o HBO Max.

El fin de una era y el inicio de la diversificación mediática

El acuerdo actual que mantiene la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) con Televisa, establecido en alianza con TV Azteca por ocho años y un monto de 263 millones de dólares, llegará a su fin con la cláusula de renovación automática completamente agotada. Este hecho histórico permitirá que por primera vez en décadas, los derechos de transmisión del Tri se negocien en un mercado abierto y diversificado.

La visión estratégica de la Femexfut contempla desde hace más de tres años la necesidad de internacionalizar aún más a la Selección Mexicana, buscando que deje de ser un producto valorado principalmente en Estados Unidos por la comunidad mexicana residente. El objetivo claro es expandir su alcance global mediante asociaciones con gigantes del entretenimiento digital.

Una valuación millonaria y nuevas oportunidades

El valor estimado para los derechos de transmisión de la Selección Mexicana se ha tasado en 400 millones de dólares por dos ciclos mundialistas, lo que representa un aumento significativo respecto al contrato anterior. Esta valuación refleja el potencial comercial del equipo nacional, a pesar de los recientes resultados deportivos irregulares y las controversias administrativas que han marcado su trayectoria reciente.

La Femexfut ha decidido otorgar la licitación abierta a la empresa suiza Team Marketing, especializada en derechos deportivos, para que gestione el proceso de ofertas y garantice transparencia en las negociaciones. Aunque Televisa perderá la exclusividad que mantuvo durante años, se espera que la cadena tradicional conserve una participación importante en el nuevo esquema de transmisiones.

Miguel Gil: el estratega detrás de las negociaciones

La responsabilidad de revisar el modelo de negocios y liderar este cambio trascendental recaerá en Miguel Gil, actual presidente del Club Atlético de San Luis y figura con amplia experiencia en el fútbol europeo. Gil, cuyo perfil combina conocimientos de modelos de negocio continentales con fundamentos futbolísticos de alto nivel, cuenta con el respaldo del bloque mayoritario de dueños de equipos de la Liga MX.

Desde que el Atlético de Madrid adquirió el 51% de las acciones del San Luis en 2017, Miguel Gil ha demostrado su capacidad de gestión y visión estratégica. Inicialmente supervisó las operaciones del equipo que delegó en Alberto Marrero, pero desde 2023 asumió el control total, consolidando su liderazgo en el panorama futbolístico mexicano.

Su experiencia en negociaciones europeas y sus contactos internacionales lo posicionan como el candidato ideal para llevar a la Selección Mexicana "a otras dimensiones", según expresaron fuentes cercanas a la Femexfut. Gil representa la esperanza de cambiar el tablero de juego mediático del Tri, aprovechando las nuevas tendencias de consumo deportivo a nivel global.

El contexto del Mundial 2026 y el futuro inmediato

México debutará en el Mundial 2026 contra Sudáfrica en el Estadio Azteca, marcando el inicio de su tercera localía en la historia de los campeonatos mundiales. Este evento trascendental servirá como escenario perfecto para demostrar el atractivo comercial de la Selección Mexicana ante potenciales socios de transmisión.

La diversificación de derechos no se limitará únicamente a la Selección Mayor, pues también se contempla un plan similar para la Liga MX, aunque este proceso enfrenta mayores complejidades debido a la necesidad de consenso entre todos los dueños de equipos. Lo que sí queda claro es que el fútbol mexicano está a punto de dar un salto tecnológico y comercial sin precedentes en su historia.