Senegal acudirá al TAS tras perder la Copa Africana 2025 por decisión administrativa
Senegal al TAS tras perder Copa Africana 2025

Senegal recurre al TAS tras perder la Copa Africana 2025 por decisión administrativa

El fútbol africano se encuentra sumido en una de sus mayores controversias históricas después de que la Confederación Africana de Fútbol (CAF) emitiera este 17 de marzo una resolución sin precedentes que modifica el resultado de la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) Marruecos 2025, retirando el trofeo a Senegal para otorgárselo a los anfitriones marroquíes con un marcador oficial de 3-0.

El incidente que desencadenó la crisis

El conflicto se originó durante la prórroga de una final de alta tensión, cuando el mediapunta marroquí Brahim Díaz cayó dentro del área senegalesa. Tras una revisión en el sistema VAR, el árbitro señaló un penal a favor de Marruecos, lo que provocó la furia inmediata del banquillo de los "Leones de la Teranga".

En un acto de protesta que ahora les cuesta el campeonato continental, el seleccionador senegalés Pape Thiaw ordenó a sus jugadores abandonar el terreno de juego, una interrupción que se prolongó por varios minutos y que la CAF ha calificado técnicamente como "incomparecencia".

La decisión de la CAF y sus fundamentos

La Junta de Apelación de la CAF determinó que Senegal infringió los artículos 82 y 84 del reglamento de la competición. Según el fallo oficial, la conducta de la delegación senegalesa fue considerada inaceptable, anulando así la decisión previa de la Comisión Disciplinaria y estimando en su totalidad el recurso presentado por Marruecos.

Con esta resolución, el resultado se registra como una derrota administrativa para Senegal, privándolos de lo que habría sido su segundo título continental en la historia de su selección nacional.

La respuesta contundente de Senegal

La Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) respondió inmediatamente a través de un comunicado oficial, calificando el fallo como una "decisión inicua, sin precedentes e inaceptable" que, según su perspectiva, pone en entredicho la credibilidad de la justicia deportiva en el continente africano.

"Este procedimiento es consecuencia de la denuncia presentada durante el partido n.º 52 de la Copa Africana de Naciones (CAN) TotalEnergies, Marruecos 2025, que enfrentó a Senegal contra Marruecos", explicó la federación. "Mediante esta decisión, el Jurado de Apelación de la CAF ha declarado admisible y ha aceptado el recurso de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF)".

La FSF argumenta que la CAF admitió el recurso de Marruecos bajo el pretexto de que "el derecho a ser escuchada de la parte apelante no fue respetado" durante el procedimiento de primera instancia, algo que consideran una maniobra técnica para favorecer a los anfitriones del torneo.

Las acciones legales anunciadas

Ante lo que consideran un atropello a su integridad deportiva, Senegal ha anunciado las siguientes medidas inmediatas:

  • Apelación ante el TAS: La FSF confirmó que llevará el caso al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en Lausana, Suiza, con el objetivo claro de revertir la derrota administrativa del partido.
  • Denuncia de irregularidades procesales: Senegal presentará una denuncia formal sobre lo que consideran vicios en el procedimiento seguido por la CAF, argumentando falta de transparencia y equidad en el proceso.
  • Movilización de recursos jurídicos: La federación senegalesa ha anunciado que contratará a los mejores especialistas en derecho deportivo internacional para defender su caso ante el máximo tribunal arbitral del deporte mundial.

Mientras el caso viaja a Suiza para su revisión ante el TAS, Marruecos celebra oficialmente su segunda corona continental bajo la sombra de la controversia administrativa, mientras Senegal se prepara para una batalla legal que podría extenderse por varios meses y establecer precedentes importantes para el fútbol africano.

Este conflicto no solo afecta a las dos selecciones involucradas, sino que pone en evidencia las tensiones institucionales dentro del fútbol continental y plantea serias preguntas sobre los mecanismos de justicia deportiva en África.