Incidente explosivo en los túneles del Memorial Coliseum
El inicio de la temporada 2026 de la Major League Soccer (MLS) dejó una escena inédita protagonizada por Lionel Messi, quien estuvo a punto de protagonizar un escándalo de proporciones históricas tras la derrota de su equipo. El Inter Miami cayó por 3-0 ante Los Angeles FC en un partido donde el arbitraje del canadiense Pierre-Luc Lauzière generó la furia del astro argentino.
La intervención crucial de Luis Suárez
Según imágenes que se viralizaron rápidamente en redes sociales, al finalizar el encuentro, Messi se dirigió con determinación hacia el vestuario de los árbitros, visiblemente alterado y con la clara intención de encarar a la terna arbitral. En el momento más crítico, apareció Luis Suárez para interceptar a su compañero y amigo, evitando lo que pudo haber sido una sanción severa para el capitán del Inter Miami.
En el video se observa cómo el delantero uruguayo tuvo que recurrir a forcejeos y sujetar físicamente a Messi, guiándolo fuera del área restringida donde se encontraban los silbantes. La intervención de Suárez fue decisiva para frenar el ímpetu de un Messi que rara vez muestra ese nivel de enojo en su carrera profesional.
Un debut amargo para el proyecto de Mascherano
Mientras el incidente ocupaba los titulares, el análisis deportivo quedó en segundo plano. El equipo dirigido por Javier Mascherano, que alineó en su once inicial a figuras como Rodrigo De Paul y Germán Berterame, se vio claramente superado por la efectividad ofensiva del LAFC. Para Messi, quien completó el partido a pesar de arrastrar molestias físicas, el resultado fue particularmente difícil de digerir.
El espíritu competitivo del argentino se vio herido por lo que consideró un arbitraje demasiado permisivo ante las constantes faltas cometidas por el equipo rival durante los noventa minutos. Su frustración acumulada explotó en los túneles del estadio, creando una situación que pudo haber tenido consecuencias disciplinarias graves.
Mirando hacia el futuro
Con la mirada puesta en el próximo compromiso ante Orlando City, el Inter Miami deberá canalizar esa rabia y frustración en el terreno de juego. El equipo necesita recuperar rápidamente su nivel para intentar defender el campeonato obtenido en temporadas anteriores.
Este incidente sin precedentes en la carrera de Messi deja en evidencia la intensidad competitiva que ha alcanzado la MLS y la presión que enfrentan las estrellas internacionales que deciden jugar en el fútbol norteamericano. La reacción del argentino, aunque contenida por Suárez, muestra el fuego competitivo que aún arde en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.