Los Últimos Cinco Shows de Medio Tiempo del Super Bowl: Un Legado Cultural
El show de medio tiempo del Super Bowl se ha consolidado firmemente como uno de los espectáculos musicales más influyentes y esperados a nivel mundial. Originalmente concebido como un simple intermedio deportivo, este segmento ha evolucionado hasta convertirse en un evento cultural global que atrae a millones de espectadores, muchos de los cuales sintonizan el partido exclusivamente para presenciar la actuación musical. En los últimos cinco años, los artistas no solo han presentado sus éxitos, sino que han utilizado este escenario para narrar historias, transmitir mensajes sociales y generar debates significativos, marcando cada edición con un sello único y memorable.
Kendrick Lamar (2025 – Super Bowl LIX)
El show de Kendrick Lamar en el Super Bowl LIX fue ampliamente reconocido como uno de los más comentados y analizados de la década. Con una estética cinematográfica cuidadosamente diseñada y una puesta en escena cargada de simbolismo profundo, el rapero reafirmó su posición como una de las voces más influyentes en el hip-hop contemporáneo. La coreografía, que incorporaba elementos militarizados, junto con una narrativa visual impactante, abordó directamente temas cruciales como la identidad y las problemáticas sociales. El momento culminante llegó con la interpretación de "Not Like Us", que provocó una reacción ensordecedora tanto en el estadio como en las redes sociales, donde el espectáculo fue calificado de manera unánime como "histórico" y "político" en igual medida.
Usher (2024 – Super Bowl LVIII)
Usher optó por una estrategia basada en la nostalgia, resultando en un éxito rotundo. Su presentación funcionó como un homenaje vibrante al R&B de los años 2000, con un escenario circular que le permitió exhibir su dominio excepcional del baile. Uno de los momentos más virales incluyó un segmento en patines, recordando al público por qué es considerado uno de los mejores performers de su generación. Además, este show destacó por tener la mayor cantidad de invitados recientes, incluyendo a Alicia Keys, Ludacris y Lil Jon, transformando el estadio en una auténtica fiesta que evocaba el espíritu de Atlanta.
Rihanna (2023 – Super Bowl LVII)
El regreso de Rihanna después de siete años sin presentaciones en vivo fue suficiente para romper internet y captar la atención global. Sin invitados especiales y con un enfoque total en sus éxitos mundiales, la cantante dominó el escenario con una seguridad absoluta y una presencia magnética. El diseño de producción se destacó por sus plataformas suspendidas en el aire, pero el momento que eclipsó todo ocurrió en los primeros segundos: Rihanna reveló que estaba embarazada por segunda vez, desatando titulares en todo el mundo y convirtiendo su show en uno de los más vistos de la historia del evento.
Dr. Dre, Snoop Dogg, Eminem, Mary J. Blige y Kendrick Lamar (2022 – Super Bowl LVI)
Este espectáculo representó un tributo monumental al rap de la Costa Oeste, reuniendo a leyendas del género. La escenografía recreó casas y contenedores inspirados en Compton, mientras el escenario se llenaba de íconos musicales. Las apariciones sorpresa elevaron aún más el impacto, con 50 Cent recreando su icónico "In Da Club" y Anderson .Paak tocando la batería. El show no solo fue un éxito de audiencia, sino que hizo historia al convertirse en el primer medio tiempo del Super Bowl en ganar un Emmy como Mejor Especial de Variedades, subrayando su calidad artística.
The Weeknd (2021 – Super Bowl LV)
Marcado por las restricciones impuestas por la pandemia, el show de The Weeknd fue atípico pero visualmente inolvidable. El artista invirtió siete millones de dólares de su propio bolsillo para completar la producción, demostrando su compromiso. El laberinto de espejos bajo las gradas y el ejército de bailarines con el rostro vendado mientras sonaba "Blinding Lights" se convirtieron en imágenes icónicas de una era marcada por la incertidumbre global, reflejando los desafíos del momento.
La Polémica que Rodea al Super Bowl LX y Bad Bunny
Aunque aún no se ha celebrado, el Super Bowl 2026 ya está envuelto en polémica, principalmente debido a los rumores y debates en torno a Bad Bunny. En las redes sociales, su nombre ha sido tendencia ante la posibilidad de que encabece el próximo show de medio tiempo, generando expectativas y discusiones intensas entre los fanáticos y críticos.
Los últimos cinco medios tiempos del Super Bowl demuestran claramente que este escenario ya no solo mide popularidad, sino que tiene un impacto cultural profundo y duradero. Cada artista ha dejado una huella distinta y única, y todo indica que el próximo show, con o sin Bad Bunny, continuará provocando conversación, polémica y millones de miradas alrededor del mundo, consolidando su estatus como un fenómeno global trascendental.