La FIFA ha decidido que los aficionados que asistan a los partidos del Mundial 2026 en Estados Unidos y Canadá podrán ingresar a los estadios con una botella de agua desechable precintada de fábrica. Sin embargo, esta medida no aplicará para México, donde las restricciones de seguridad impedirán el ingreso de cualquier tipo de botella, incluso las reutilizables.
Detalles de la medida
El organismo rector del fútbol mundial informó que las botellas de plástico blando de hasta 590 mililitros estarán permitidas en los recintos de los países anfitriones norteamericanos, pero las botellas rígidas o reutilizables seguirán prohibidas por razones de seguridad. El director de operaciones de la FIFA, Heimo Schirgi, explicó que la restricción se basa en el riesgo potencial de que estos objetos sean lanzados al campo de juego.
Reacciones y alternativas
La aclaración surge luego de que la FIFA actualizara su Código de Conducta en los Estadios, revocando directrices anteriores que permitían botellas de plástico reutilizables, transparentes y vacías. La medida había generado preocupación entre los aficionados sobre la hidratación durante los partidos, especialmente en climas cálidos.
Para mitigar el calor, las ciudades anfitrionas instalarán puntos de hidratación, zonas de nebulización y carpas de refrigeración en los alrededores de los estadios. Además, la FIFA aseguró que los precios del agua dentro de los recintos se mantendrán en línea con los de otros eventos realizados en esos estadios.
El caso de México
México, que albergará partidos del Mundial, queda excluido de esta flexibilización. Los aficionados que asistan al Estadio Ciudad de México, donde la selección anfitriona debutará contra Sudáfrica el jueves, no podrán llevar botellas de agua de ningún tipo. La FIFA no ofreció una explicación detallada sobre por qué México no se suma a la medida, pero se especula que las regulaciones locales de seguridad son más estrictas.
Contexto del Mundial 2026
La Copa del Mundo 2026 será la primera en ser organizada por tres países: Estados Unidos, Canadá y México. El torneo comenzará el jueves con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en la capital mexicana. La decisión de la FIFA busca equilibrar la seguridad con las necesidades de los aficionados, aunque genera disparidades entre las sedes.
Los organizadores esperan que estas medidas contribuyan a una experiencia más segura y cómoda para los asistentes, aunque algunos grupos de aficionados han expresado su descontento por las diferencias en las políticas de cada país anfitrión.



