Infantino convoca reunión de emergencia en Marruecos por crisis en la FIFA
Infantino convoca reunión de emergencia en Marruecos

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta este miércoles en Rabat, Marruecos, una reunión de emergencia con altos dirigentes del organismo, en un intento por contener la mayor crisis política de su gestión, desatada por el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La cita se produce a menos de un año de la elección presidencial de 2027, y en medio de crecientes críticas que han debilitado el respaldo político al dirigente suizo.

De acuerdo con información de Sky Sports, retomada por Goal.com, la reunión fue organizada después de que Infantino se viera obligado a retirar el proyecto FFE, una iniciativa que contemplaba la creación de una empresa para administrar los derechos comerciales de los torneos de la FIFA, incluyendo la venta del 20 por ciento de participación a inversionistas privados. La propuesta fue rechazada por varias confederaciones y federaciones nacionales, lo que obligó al organismo a dar marcha atrás.

Un revés que abre un nuevo frente político

El fracaso del FFE no solo representó un golpe para uno de los proyectos más ambiciosos de la administración actual, sino que también abrió un nuevo frente político dentro de la FIFA, donde distintas voces han comenzado a cuestionar la conducción del organismo y la forma en que se tomó la decisión. La presión se ha intensificado en los últimos días, con renuncias y declaraciones que evidencian fracturas internas.

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Arsène Wenger, director de Desarrollo Global del Fútbol de la FIFA, marcó distancia del proyecto al asegurar que no participó en su elaboración y que retirarlo era una decisión "absolutamente necesaria". Sus declaraciones representan una de las posturas más llamativas dentro del propio organismo, al tratarse de uno de los dirigentes de mayor peso en la estructura encabezada por Infantino.

Mattias Grafström, secretario general de la FIFA, también se pronunció en un mensaje interno, reconociendo que los últimos días han sido complicados para la organización y agradeciendo al personal por mantenerse al margen de una crisis política que, aseguró, no fue provocada por los trabajadores del organismo.

Renuncias y críticas que incrementan la tensión

Días antes, Carlos Cordeiro, uno de los asesores más cercanos a Infantino, presentó su renuncia, calificando al proyecto FFE como "un mal acuerdo para el fútbol". Esta postura aumentó la percepción de fracturas dentro de la administración del dirigente suizo, sumando más presión en un momento crítico.

La presión desde Europa continúa aumentando. La UEFA confirmó que analiza posibles acciones legales relacionadas con el proyecto FFE y solicitó que toda la documentación y comunicaciones vinculadas con la iniciativa sean preservadas para una eventual investigación. Al mismo tiempo, Inglaterra y Gales comenzaron a retirar su respaldo a una eventual reelección de Infantino en 2027, mientras otras federaciones europeas analizan adoptar una postura similar conforme avance la discusión sobre el futuro del organismo.

Voces externas y la sombra de Blatter

Las críticas también llegaron desde fuera de la estructura actual de la FIFA. Sepp Blatter aseguró que ha llegado el momento de que una mujer encabece el organismo y expresó públicamente su respaldo a Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega, como posible candidata para suceder a Infantino.

Ali bin Al Hussein, presidente de la Federación Jordana de Fútbol, acusó públicamente a la FIFA de haber condicionado apoyo institucional para resolver diversos problemas administrativos y financieros a cambio de respaldar la reelección de Infantino. Estos señalamientos incrementaron todavía más la tensión política alrededor del organismo.

Un intento de unidad en Rabat

Con la reunión de Rabat, Infantino buscará enviar un mensaje de unidad y recuperar la confianza de las federaciones afiliadas. Sin embargo, el fracaso del FFE, las renuncias, las críticas internas y la creciente oposición de distintos sectores del fútbol internacional han colocado al dirigente suizo frente al momento más delicado de su gestión desde que asumió la presidencia de la FIFA en 2016.

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La reunión de emergencia en Marruecos es vista como un intento desesperado por contener una crisis que amenaza con definir el futuro del organismo, y que podría tener implicaciones importantes en la carrera por la presidencia en 2027. La comunidad futbolística internacional observa con atención si Infantino logrará estabilizar su posición o si, por el contrario, la crisis se profundizará en los próximos meses.