Javier Tebas, presidente de LaLiga, estalló contra Gianni Infantino en su cuenta de X y exigió abiertamente un cambio en la presidencia de la FIFA. El dirigente español celebró que se retirara la propuesta para privatizar las competiciones, pero advirtió que esa decisión no resuelve los problemas de fondo que, a su juicio, enfrenta el organismo rector del futbol mundial.
Para Tebas, considerar que el debate terminó tras retirar dicha iniciativa sería un error. El verdadero problema, según sostuvo, radica en el modelo de gobernanza que la FIFA ha impulsado durante la gestión de Infantino, un período que comenzó en 2016 y que ha estado marcado por una ambiciosa expansión de torneos y un calendario cada vez más saturado.
Una gestión llena de polémicas
En su publicación, Tebas enumeró varios episodios que, desde su perspectiva, reflejan una pérdida de credibilidad institucional dentro de la FIFA. Entre ellos mencionó la retirada de una tarjeta roja tras una intervención política en el caso de Balogun, el desistimiento de acusaciones en históricos casos de corrupción, el elevado costo de los boletos para la Copa del Mundo y las decisiones unilaterales sobre el calendario internacional.
También criticó la creación de nuevas competiciones y sus formatos, un tema que ha tensado las relaciones entre la FIFA, las ligas nacionales y los clubes. El Mundial de Clubes, que a partir de 2025 reúne a 32 equipos, es uno de los proyectos más cuestionados, ya que muchos consideran que añade una carga excesiva a los jugadores sin un reparto equitativo de beneficios.
El mensaje de Tebas llega en un momento decisivo: la Copa del Mundo de 2026 será la primera con 48 selecciones, otra decisión que ha sido tomada sin el consenso pleno de todas las partes implicadas. Para el presidente de LaLiga, estas acciones demuestran una forma de dirigir el futbol mundial que ignora las voces de ligas, clubes y jugadores.
Tebas pide un cambio de liderazgo
El dirigente español fue más allá de las críticas y solicitó un relevo inmediato en la presidencia del organismo. "Gianni Infantino no debe continuar al frente de la FIFA", escribió Tebas en su cuenta de X, en una de las declaraciones más contundentes que ha hecho en contra del máximo dirigente del futbol mundial.
Según Tebas, el futbol necesita una nueva etapa con una gestión más transparente y participativa. Señaló que el organismo requiere un liderazgo capaz de modernizar su gobernanza, recuperar la credibilidad institucional y construir las decisiones estratégicas mediante el diálogo con ligas, clubes, jugadores y demás actores del deporte, en lugar de imponerlas de forma unilateral.
El contexto de la denuncia
Las declaraciones de Tebas reavivan un debate que no es nuevo. Desde la llegada de Infantino a la presidencia de la FIFA, han surgido múltiples críticas por la gestión económica, los contratos televisivos y la organización de eventos en países con historial de violaciones de derechos humanos. El propio Tebas ha sido un crítico recurrente, aunque en esta ocasión su mensaje ha sido especialmente incisivo.
La referencia al desistimiento de acusaciones en casos de corrupción histórica remite a la etapa oscura que la FIFA vivió en 2015, cuando varias decenas de dirigentes fueron imputados por sobornos y blanqueo de capitales. Para Tebas, la manera en que se han manejado esos procesos bajo el mandato de Infantino no ha contribuido a reparar la imagen del organismo.
Otro de los puntos señalados, el alto costo de las entradas para el Mundial, ha sido motivo de quejas entre los aficionados. Con la próxima Copa del Mundo celebrándose en Estados Unidos, Canadá y México, los precios se han disparado en comparación con ediciones anteriores, alimentando el malestar de la afición y de los equipos.
El impacto en el fútbol mundial
La exigencia de Tebas se produce en un momento en que la relación entre las ligas nacionales y la FIFA es especialmente tensa. La creación de un Mundial de Clubes ampliado y la expansión del calendario internacional han generado conflictos con los torneos locales y las asociaciones de futbolistas, que han denunciado el agotamiento de los jugadores y la falta de consulta.
El mensaje del presidente de LaLiga puede ser visto como un primer paso para una mayor oposición coordinada contra Infantino, aunque aún no hay señales claras de un bloque opositor unificado. Lo cierto es que las palabras de Tebas han logrado poner de nuevo en el centro del debate la necesidad de una gobernanza más democrática en el fútbol mundial.



