La FIFA ha desmentido categóricamente las afirmaciones de que su presidente, Gianni Infantino, intentó contactar al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en busca de apoyo. En un comunicado oficial, el organismo rector del fútbol mundial calificó dichas versiones como “pura ficción”.
La FIFA niega cualquier comunicación con Trump
“El presidente de la FIFA no realizó ninguna llamada al presidente de Estados Unidos, ni a ningún miembro de su administración, en los últimos días. Es pura ficción”, declaró la FIFA en un comunicado. La respuesta surge después de que el diario New York Post publicara que Infantino había intentado en repetidas ocasiones comunicarse telefónicamente con Trump, sin éxito.
La FIFA también descartó cualquier diálogo privado con el equipo de Trump, según informó Reuters. Además, se mencionó que Infantino tenía programadas conversaciones privadas con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pero esta información fue desmentida por Dylan Johnson, secretario adjunto de Estado para Asuntos Globales, a través de redes sociales. Johnson aseguró que Rubio no tenía planes de hablar con Infantino.
Relación estrecha entre Infantino y Trump
La supuesta llamada se produce en un contexto de estrecha relación entre Infantino y Trump, quienes han aparecido juntos en importantes eventos, incluido el Mundial 2026. En diciembre de 2025, Infantino entregó a Trump el primer Premio de la Paz de la FIFA, convirtiéndolo en el primer galardonado con este reconocimiento.
Esta cercanía ha generado especulaciones sobre posibles acuerdos o solicitudes de apoyo, especialmente en medio de la controversia por la propuesta de la FIFA de vender participaciones del Mundial a inversores privados.
Fracaso de la propuesta de inversión privada
La propuesta de la FIFA para captar hasta 4.200 millones de dólares de inversores privados mediante la venta de una participación de alrededor del 20% en una entidad encargada de supervisar competiciones como la Copa Mundial fracasó ante la fuerte oposición de las partes interesadas.
La idea, que buscaba generar ingresos adicionales para el organismo, encontró resistencia tanto dentro como fuera del fútbol. Diversos actores del deporte expresaron su preocupación por la posible influencia de intereses privados en la gobernanza del fútbol mundial.
Impacto y reacciones
La negativa de la FIFA busca zanjar cualquier especulación sobre una posible intervención de Trump en los asuntos internos del organismo. Sin embargo, la controversia refleja la tensión existente en torno a las decisiones financieras de la FIFA y su relación con figuras políticas de alto perfil.
Hasta el momento, ni Infantino ni Trump han emitido declaraciones adicionales al respecto. La FIFA reiteró su compromiso con la transparencia y la integridad en la gestión de sus competiciones, aunque el episodio deja en evidencia los desafíos que enfrenta el organismo en un entorno cada vez más complejo.



