La llegada de Giovani dos Santos al América en el verano de 2019 generó una enorme expectativa. El exjugador del LA Galaxy, con una destacada trayectoria en Europa y la Selección Mexicana, y con el vínculo histórico de su familia con el club azulcrema, era uno de los fichajes más mediáticos del futbol mexicano. Sin embargo, lo que parecía una apuesta segura se convirtió en una historia de oportunidades perdidas.
¿Cómo le fue a Giovani dos Santos?
Desde sus primeros meses en Coapa, Giovani mostró destellos de la calidad que lo llevó a ser considerado una gran promesa del futbol mexicano. No obstante, las lesiones fueron su principal obstáculo. Una de las más recordadas ocurrió en el Clásico Nacional de 2019, cuando una dura entrada de Antonio Briseño le provocó una profunda herida en el cuádriceps que requirió cirugía y lo alejó de las canchas durante semanas.
La constante lucha contra los problemas físicos impidió que Giovani encontrara regularidad. Durante su estancia en el América nunca logró consolidarse como titular indiscutible y su participación estuvo por debajo de las expectativas. Incluso, disputó apenas una fracción de los minutos posibles en sus primeros torneos. Finalmente, en 2021, la institución decidió no continuar con él. Su etapa como americanista dejó algunos momentos destacados, pero quedó lejos de convertirse en el referente ofensivo que muchos imaginaron. Terminó con 42 partidos oficiales.
El brillante paso de Jonathan dos Santos
La historia de Jonathan dos Santos fue completamente diferente. Llegó al América a finales de 2021, también proveniente del LA Galaxy, con dudas sobre su capacidad para marcar diferencias debido a su edad y al desgaste acumulado en la MLS. Sin embargo, el mediocampista respondió dentro del terreno de juego y se ganó un lugar importante en el equipo.
Con trabajo silencioso, liderazgo y equilibrio en la mitad de la cancha, Jonathan se convirtió en una pieza confiable para los distintos cuerpos técnicos que dirigieron al conjunto azulcrema. Su experiencia internacional y capacidad para ordenar el juego contribuyeron a la consolidación de uno de los ciclos más exitosos en la historia reciente del club.
Mientras Giovani fue recordado por las expectativas que nunca pudo cumplir, Jonathan encontró la estabilidad necesaria para formar parte de una época dorada. El mediocampista participó activamente en la conquista del histórico tricampeonato de Liga MX, además de sumar títulos como el Campeón de Campeones y la Supercopa de la Liga MX, convirtiéndose en un futbolista importante dentro de una generación ganadora.
Los hermanos Dos Santos llegaron al América con trayectorias similares y procedentes del mismo club, pero sus destinos fueron distintos. Giovani quedó marcado por las lesiones y la irregularidad; Jonathan, en cambio, logró escribir su nombre en la historia reciente de las Águilas como integrante de uno de los equipos más exitosos que ha vestido la camiseta azulcrema.



