México se convirtió en el primer país en albergar dos Copas del Mundo, pero todo comenzó en 1970. Aquel año, el Tricolor debutó como anfitrión y logró un hito histórico: clasificar a la segunda ronda por primera vez. El Estadio Azteca, que sería sede de tres mundiales, fue testigo de la coronación de Pelé y de una actuación memorable del conjunto mexicano.
El arranque del Mundial 1970
El 31 de mayo de 1970, México inauguró su primera Copa del Mundo en casa. El partido inaugural enfrentó a la Selección Mexicana contra la Unión Soviética en el Estadio Azteca. El encuentro terminó en un empate sin goles, dejando un sabor agridulce a los aficionados que esperaban una victoria local.
En la segunda jornada, el equipo dirigido por Raúl Cárdenas de la Vega logró su primer triunfo al vencer 4-0 a El Salvador, también en el Azteca. Este resultado devolvió la ilusión a la afición.
Clasificación a la segunda ronda
En el último partido de la fase de grupos, México derrotó 1-0 a Bélgica, asegurando el segundo lugar del grupo, solo por detrás de la Unión Soviética por diferencia de goles. Así, el Tricolor avanzó a la siguiente fase por primera vez en su historia.
Lamentablemente, la aventura terminó el 14 de junio en el Estadio Luis Gutiérrez Dosal (hoy Nemesio Diez), cuando Italia, futura finalista, derrotó a México 4-1 con autoridad.
Javier Valdivia, el goleador del Tricolor
En un Mundial dominado por Pelé, México encontró a su propio héroe: Javier Valdivia, delantero de las Chivas Rayadas. Valdivia anotó dos goles en el torneo, convirtiéndose en el máximo goleador del equipo. Su talento y olfato goleador fueron clave para que México superara la fase de grupos.
La actuación de México en 1970 sentó las bases para futuras participaciones y demostró que el país podía competir al más alto nivel. El legado de aquel equipo perdura en la memoria de los aficionados.



