Pelé y el Cosmos: el legado del Rey en Nueva York que aún vive en los brasileños
Pelé en Nueva York: el legado que aún vive en los brasileños

“Era más fácil ir a la Luna que entrar en Studio 54”, dijo Truman Capote al describir el exclusivo club nocturno de Broadway. Pero Pelé ya era la gran estrella de Nueva York antes de su llegada al Cosmos. En 1970, una encuesta internacional lo colocó no solo como el deportista más famoso del planeta, sino como la persona más conocida del mundo, por encima de nombres como John Lennon, el papa Pablo VI, Muhammad Ali, la reina Isabel II, Neil Armstrong y Elvis Presley.

El fichaje que transformó el fútbol en Estados Unidos

Clive Toye, director general del New York Cosmos, se propuso convencer a Pelé a pesar de que ya había anunciado su retiro. Lo persiguió por medio mundo en partidos de exhibición: desde Kingston, Jamaica, hasta Bruselas, Bélgica. Hasta que el 9 de junio de 1975, en el Princess Hotel de Hamilton, Bermudas, Pelé fue presentado oficialmente como jugador del Cosmos. El diario The Guardian calificó aquella contratación como “el fichaje maestro del siglo”.

Con Pelé como estandarte, el Cosmos se transformó en “el equipo más glamuroso del mundo” y conquistó la Soccer Bowl de 1977, la última temporada del brasileño antes de despedirse definitivamente de las canchas. En esos años, el “Rey” era una estrella que brillaba incluso más que las de la vida nocturna neoyorquina. Convirtió al Cosmos en el equipo de moda y a Nueva York en el escenario donde el fútbol comenzó a sentirse como un gran espectáculo.

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El recuerdo de los aficionados brasileños en Nueva York

A poco más de cinco décadas de aquella aventura neoyorquina, la memoria de Pelé sigue viva entre los brasileños que han llegado a la Gran Manzana para acompañar a la Verdeamarela en su duelo de octavos de final frente a Noruega en el Mundial. “Yo era muy pequeño cuando Pelé vino a Nueva York, pero mi padre me decía que era una estrella en todos lados. Salía en todos los anuncios, en las revistas, imagino que era algo nuevo para un país donde el fútbol no era tan importante como para nosotros los brasileños”, menciona Diogo, aficionado de Brasil.

“Para nosotros significa todo. Es más que un buen jugador, es lo que le da vida al fútbol en Brasil, no se entendería nada sin él. Recuerdo su última etapa, fue grandiosa”, señala otro aficionado brasileño.

El legado que perdura

Pelé no solo elevó el perfil del fútbol en Estados Unidos, sino que también consolidó su estatus como ícono global. Su paso por el Cosmos marcó un antes y un después en la popularidad del deporte en Norteamérica, y hoy, los brasileños en Nueva York lo recuerdan con orgullo como el Rey que conquistó la Gran Manzana.

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