La derrota de México frente a Inglaterra en el Mundial 2026 no solo rompió el sueño deportivo de millones de aficionados, sino que también acabó con el negocio que miles de personas esperaban hacer con los boletos del torneo. Los precios en el mercado secundario se desplomaron tras la eliminación del Tri.
El sueño de un negocio millonario
Durante meses, los partidos en los que existía la posibilidad de ver al equipo de Javier Aguirre alcanzaron cifras históricas en el mercado de reventa. La enorme demanda de seguidores mexicanos, sumada a la expectativa de un posible cruce frente a Brasil en los cuartos de final, convirtió esas entradas en uno de los productos más cotizados del torneo.
El mejor ejemplo fue el partido disputado en el Estadio Ciudad de México entre México e Inglaterra, considerado uno de los encuentros más caros en la historia del deporte celebrado en territorio mexicano. En las plataformas de reventa, el precio promedio llegó a rondar los 4,000 dólares, impulsado por la expectativa de un lleno absoluto y la presencia masiva de aficionados tricolores.
Caída libre en los precios de reventa
Sin embargo, la derrota de México cambió por completo el panorama. El encuentro de cuartos de final programado en Miami, que durante semanas fue proyectado como un posible Brasil contra México, terminó enfrentando a Noruega e Inglaterra. Sin dos de las selecciones con mayor poder de convocatoria del continente americano, el mercado reaccionó de inmediato.
Los datos de TicketData, compartidos con Front Office Sports, muestran que el precio promedio de reventa pasó de 3,991 dólares a 1,813 dólares, una caída del 55 por ciento en apenas unos días.
Impacto en otros partidos del torneo
La eliminación de los tres países anfitriones —México, Estados Unidos y Canadá— se combinó con las despedidas de Brasil, Colombia y Portugal, reduciendo considerablemente la demanda para la recta final del campeonato. De acuerdo con TicketData, el precio promedio de los boletos para los cuatro partidos de cuartos de final cayó 52 por ciento respecto al inicio de los octavos de final. Si se consideran todos los encuentros restantes del torneo, incluyendo semifinales y final, el descenso promedio ronda el 42 por ciento.
Keith Pagello, fundador de TicketData, explicó a Front Office Sports que muchos revendedores fijaron sus precios pensando en el escenario más atractivo posible. "Los vendedores estaban concentrados en no perder dinero si se concretaban los enfrentamientos con mayor demanda. El problema fue que prácticamente ocurrió el escenario menos favorable para ellos", explicó Pagello.
Comparativa de caídas por partido
La reducción también quedó reflejada en otros cruces. El partido Francia-Marruecos pasó de 1,722 a 1,017 dólares (-41%); España-Bélgica de 3,363 a 1,307 dólares (-61%); Noruega-Inglaterra de 3,991 a 1,813 dólares (-55%); y Argentina-Suiza de 2,666 a 1,324 dólares (-50%).
El caso de Los Ángeles también ilustra el impacto de las eliminaciones. Ese partido pudo haber enfrentado a Estados Unidos y Portugal, dos selecciones con enorme capacidad para movilizar aficionados y elevar los precios de la reventa. En cambio, terminó siendo España contra Bélgica, lo que redujo significativamente la presión sobre el mercado.
La final también se resiente
Incluso la final del Mundial dejó de escapar a esta tendencia. El boleto promedio en reventa pasó de 9,740 dólares a 8,842 dólares, una disminución cercana al nueve por ciento, pese a que todavía se trata del partido más cotizado del torneo.
Aunque la FIFA mantiene disponibles algunos cientos de boletos para varios encuentros, el verdadero ajuste ocurrió en las plataformas de reventa, donde los precios se construyen a partir de la expectativa.



